Archivo para la categoría Reptilianos

la conexión humano-reptiliana….John Rhodes (2)

 

Uno podría preguntar que si estos reptiles vagaron una vez abiertamente por la tierra con el Homo Sapiens, ¿por qué no hay alguna pieza de arte que claramente los pinte como los dioses-serpiente bípedos? La respuesta a eso puede estar dentro de una ley religiosa común a la cual se adhieren la mayoría de estas culturas antiguas, o por su propia ignorancia o la apariencia física reptil o fuera de pura obediencia, y ésa es la ley que prohibía hacer ídolos de dibujos de algo que está en el cielo.
Los indios Hopi hasta este día se niegan a recrear imágenes de sus antepasados reptiles porque ellos temen una muerte instantánea. La imagen más cercana que fue alguna vez permitida, fue crípticamente alejada en los trabajos hebreos o cristianos de los Libros del Génesis y el Éxodo.
Puesto que ya hemos tratado el simbolismo reptil en la cuna de la humanidad o Jardín de Edén, sólo puede decirse que debemos recordar que Lucifer fue considerado un ángel que se cayó de los cielos. Sin embargo, también nos dicen, al mismo tiempo que él es una serpiente. Y aunque Moisés declaró que suDios dijo no hacer ídolos o imágenes a Dioses falsos, él puso una serpiente en su personal y proclamó a su gente que aquel quien viera esta imagen se sanaría.
Éste es el origen del caduceo de los médicos.

 

  • ¿Pudiera haber ocurrido que tarde alguna noche, durante un paseo solitario fuera del campamento de los israelitas, Moisés tuvo un encuentro con uno de estos seres reptiles que volaban en un pilar de humo y fuego?
  • ¿Podría esta ser la razón por la cual él consideró esta serpiente en su personal una imagen real de Dios y no una falsa?
Lo hace a uno pensar.
Obviamente, si éstas gentes serpientes o reptiles realmente alguna vez vivieron abiertamente entre la población de Homo sapiens, ellos podrían haber ido al extremo de no ser revelados puesto que estaban escondidos. ¿Podría ser que la Revelación que se nos ha advertido es de descubrir o revelar su presencia en la Tierra?

 

AQUELLOS QUE ESCONDEN LA VERDAD
Ahora estamos conscientes que numerosas sociedades han grabado, como lo hicieron los sumerios, que el reptil medio-serpiente, medio-hombre facultó a los Hu-manos con el conocimiento necesario para ser libres de Las cadenas de esclavitud por sus amos .

 

Pero, ¿que pasó con el poderoso conocimiento espiritual que se nos dio a nosotros, los “jardineros del planeta” por el reptil original, EA, y sus cohortes? Después de todo, sus planes eran librarnos de la esclavitud, ¿verdad?
Bien, algunos dirían todavía estamos esclavizados, pero dentro de una ilusión cuidadosamente construida. Yo tendería a estar de acuerdo. Así es que, ¿qué pasó? ¿Qué nos ha impedido alcanzar nuestro completo potencial?
Muchos de los individuos, en el curso de historia escrita, que han dado poderosa información a las masas, ya sea política o espiritual, han visto destruida su credibilidad o sus cuerpos han sido destruidos. La mayoría de las veces han sido ambos. Si la información ha echado raíces antes de que pueda borrarse, entonces la historia ha demostrado que recientemente fundados grupos “insurgentes” o movimientos son rápidamente infiltrados por la oposición permitiéndoles florecer bajo la guía de sus propias sombras secretas.
Ésta no sólo es una premisa por la cual grupos luchan por el control en asuntos de guerra, sociedades secretas y política, sino también la lucha de equilibrio del poder en la religión. Éste era el caso con el conocimiento místico dado al hombre por la hermandad de la serpiente. Miles de años de encriptamiento y secreto creados por las sociedades místicas secretas y usadas para facultar a su propia clase sobre sus esclavos.
Esta raza altamente adelantada de seres conocidos como los reptiles ha desplegado ambas características, benévolas y malas, en diferentes momentos en la historia. Ellos han enseñado paz, amor, espiritualidad, curación y conocimiento de las ciencias así como hacer llover destrucción sobre la Tierra en el nombre deDios, como lo describen los indios de Delaware en su mitología ancestral.

 

Esto es por qué varias culturas reconocen la imagen reptil como efigies del equilibrio de la naturaleza. En otras palabras… bueno, malo, negativo, positivo. ¡Es quizás, no muy lejos de la fantasía imaginar que en alguna parte en el tiempo o el espacio, la figura humana simboliza también ambos aspectos de lo bueno y lo malo!
El simbolismo y parecido de cada uno de éstos y otros llamados Dioses son demasiado similares para tener deidades absolutamente imaginarias desde numerosas partes totalmente inconexas del mundo. ¿Cómo puede ser esto?
Hay tres explicaciones que podrían contestar esta enigmática pregunta.

 

  • Uno, seres espirituales muy adelantados, similares en apariencia, se mezclaron en varias estructuras sociales para influir en la tendencia de progresión espiritual.
  • Dos, los asentamientos primitivos de moradores de cuevas que evolucionaron como consecuencia en civilizaciones, tenían una herencia en común.
  • Tres, todas las civilizaciones antiguas tenían ambos, un denominador común primitivo y seres reptiles influenciando su evolución espiritual.
Yo creo, sinceramente, que este escenario tardío es el caso y más adelante me extenderé en eso y demostraré mi teoría.
Esta es la opinión de los investigadores, que estos archivos, cuando han sido estudiados cuidadosamente y con mente abierta, reflejan una fundación histórica sobre la que todos los contactos extraterrestres o abducciones de hoy en día pueden basarse. Hemos evolucionado como especie, y nuestro progreso ha sido cuidadosamente supervisado por la elusiva raza reptil que vive dentro de la propia Tierra cavernosa.
Si es verdad que descendemos genéticamente de una mezcla de hombre mono y una especie reptil bípeda, inteligente, entonces, ¿qué evidencia, además de las leyendas y la documentación histórica, alimenta nuestra teoría? ¿Adonde radica la conexión personal, la prueba física?

 

por John Rhodes
traducido por Adela Kaufmann
(versión original)
del Sitio Web TheHollowEarthInsider-Newsletters
bibliotecapleyades.net
Anuncios

2 comentarios

Chitauri: Los Terribles Dioses Lagarto de la Tradición Zulú…(5)

 

LOS OGO

 

Hay más de 24 criaturas alienígenas que nosotros los africanos conocemos, pero le contaré brevemente, ahora, de sólo dos. En Zimbabwe, hay otra criatura. Es una criatura asombrosa, y la vi una vez, así como otras personas, algunos Negros y Blancos, que estaban conmigo. Esta criatura es inmensa, tiene forma de gorila, pero es diferente, a menudo camina de pie, y también en sus nudillos.
La criatura de la que hablo, señor, mide más o menos 8 ó 9 pies [2.40 a 2.70 mts] de alto, y su contextura es la de un gorila, pero su cuerpo es muy fuerte. Sus hombros son muy anchos. Su cuello muy grueso. Está cubierto con un grueso pelaje como el de ningún otro animal salvaje en África. Es una criatura humanoide con muslos, piernas y pies, también brazos y manos como los de un ser humano, sólo que están tapados con pelos de color café oscuro.
Esta criatura es conocida como Ogo por la gente de Zimbabwe. Gran cantidad de personas a través de generaciones han visto a esta criatura. Algunos se han visto justo aquí, en Sudáfrica, en zonas de vegetación y lugares montañosos aislados. Y estos Ogu son, detalle por detalle, exactamente iguales al que es referido por los Nativo Americanos del Noroeste de Estados Unidos como Sasquatch o Pie Grande.
Yo digo que es la misma criatura y la tenemos aquí en Sudáfrica. Es exactamente la misma criatura, solo tiene un color completamente diferente de piel, como el que es visto por la gente de Nepal en las laderas de las montañas del Himalaya, allí la criatura es llamada Yeti.
LOS TOKOLOSHE
Ahora, continuando, la otra criatura, una criatura bien conocida en Sudáfrica y otras partes del continente, que si uno menciona su nombre, la gente sonríe, es llamada Tokoloshe. Todo africano sabe lo que es un Tokoloshe. Algunos le dicen Tikoloshe. Parece un oso malhumorado en apariencia, porque su cabeza es como la de un oso, pero tiene una protuberancia muy aguda en la punta de la misma.
La protuberancia va desde la frente hasta la parte de atrás de la cabeza, y con ésta puede tumbar a un buey pegándole un topetazo. Esta criatura causa que la gente Negra en algunos lugares levante sus camas con ladrillos como un metro del piso. Y esto lo ves en todas partes de Sudáfrica.
A este Tokoloshe le gusta jugar con niños, y han sido vistos cientos de veces por ellos, en varias partes de Sudáfrica, incluso en fechas recientes. A veces atemorizan a los niños rasguñándolos mientras duermen, dejando largos y paralelos rasguños en la espalda o muslos, los cuales se infectan y pican horriblemente.
Esta criatura no sólo se conoce en Sudáfrica, también es conocida entre la gente polinesia de Hawaii y otras islas del Pacífico. Ellos levantan sus cabañas, sus chozas, en zancos a la altura exacta que los africanos levantan sus camas. Si le preguntas a un polinesio «¿Por qué construye su cabaña así?», te dirá: «Queremos protegernos del Tiki».
Es interesante que una criatura que luce exactamente como la que se ha visto en Sudáfrica, se viera en las islas del Pacífico; y el nombre Tiki es muy parecido al nombre africano Tikiloshe o Tokoloshe.
LAS MONTAÑAS DE LOS CHITAURI
Cuando Cecil John Rhodes se dirigía hacia las cabañas de los africanos, los hombres sabios de la Tribu Mashona y de la Tribu Matebele, en su desesperación, intentaron persuadir a Rhodes para convertirse en uno de ellos, contándole el secreto de las montañas Matopo.
Le dijeron que debajo de estas montañas se encuentra una ciudad. Una ciudad de gran sabiduría, la cual es el hogar de los últimos sobrevivientes de los Dioses Chitauri. Y si usted va a las montañas Matopo, y lleva consigo un martillo de 2 Kgs y lo azota en ciertas partes de ese territorio, escuchará un sonido hueco, indicando que hay cavernas en las profundidades.
Pero no es todo. Entre las rocas de las montañas Matopo, uno encuentra especies de lagartijas no encontradas en otras partes de África o del mundo. Especies de lagartijas que responden al llamado del Ser Humano.
Cuando llegué por primera vez a Zimbabwe, en 1958, conocí a un africano que trabajaba como atracción turística. Él era un hombre que hacía ruidos extraños. Y mientras hacía este llamado, esta clase única de lagartijas en el Planeta que responden al llamado del ser humano, comenzaron a salir de grietas y agujeros de la tierra, colocándose alrededor de este africano. Y fue esta misma persona quien me dijo que el ruido que generaba, no eran sólo ruidos, sino el lenguaje de los Dioses Chitauri.
Hay un conjunto de dos montañas: Matopo es una de ellas. Pero al Este de Zimbabwe, se encuentra la maravillosa montaña conocida como Inyangani («Las Montañas de la Luna Llorona»). Es ahí, donde hasta la fecha, la gente desaparece sin rastro alguno.

Algunas veces, las personas desaparecen por varios días, y aparecen unos días después sin recordar donde han estado. Son miles los que desaparecen. Fue ahí donde yo también desaparecí por 4 días en 1959.
Y una cosa asombrosa, se dice que debajo de las Montañas de la Luna en Zaire existe una gran Ciudad de Cobre, con miles de edificios brillantes. Allí vive el dios Umbaba o Jabulón. Y este dios está esperando el día en que la superficie de la Tierra sea limpiada de seres humanos para que él y sus hijos, los Chitauri, puedan salir y disfrutar del calor del Sol.
EL DINERO NOS VUELVE INHUMANOS COMO LOS CHITAURI
Mientras más dinero tenemos, más nos comportamos como los Chitauri. Algunas personas adineradas, inclusive llegan al grado de deshacerse de sus esposas y adquirir nuevas, tal y como el Rey Zamahongo de los Chitauri hace.
Él mata y come a sus esposas cuando ya no pueden hacerle el amor apropiadamente, y luego adquiere nuevas. El mató y comió a 36 de sus esposas durante un largo reinado, y sólo una de ellas fue lo suficientemente astuta para mantenerse alejada de sus garras.
Uno ve a los millonarios echando a sus esposas y consiguiendo nuevas. Y los Chitauri —a diferencia de los africanos tradicionales—, creen que la mujer es inferior que el hombre. Y lo mismo con la gente adinerada, quienes al adquirir muchas riquezas de este mundo, tienden a mirar a la mujer como inferior, y hasta abusan de ellas.
Mientras más ricos nos volvemos, más nos comportamos como los Chitauri. Algunos de nosotros, cuando hemos adquirido muchos bienes, comenzamos a consumir metales y otros minerales que en realidad no necesitamos.
Sin embargo, si uno estudia la historia de los Chitauri, sabrá que los Chitauri utilizan estos metales y minerales como medicina. Se nos dice que cuando los Chitauri se enferman, untan sus cuerpos con Oro Pulverizado, y al ser absorbidos por su piel, son sanados.
Permítame decirle que era la costumbre de los Reyes Mulumutapa de Zimbabwe —los hombres que construyeron las Ruinas de Zimbabwe—, que durante ciertos amaneceres, el Rey-Sacerdote debía ser bañado en Oro Pulverizado de los pies a la cabeza. Y algunas veces, era sacrificado ritualmente sobre la cima de la puerta del fuerte de Zimbabwe.

Y para mi sorpresa, cuando visité Sudamérica, encontré que los antiguos Incas tenían la misma costumbre, donde un Rey-Dios era untado con una mezcla de grasa y Oro Pulverizado.

1 comentario

la conexión humano-reptiliana….John Rhodes (1)

 

Esta serie de reportes proporcionará fuerte evidencia, recogida durante muchos años de investigación, acerca de nuestras conexiones genealógicas con laseñorial raza alienígena reptil y la arqueología histórica oculta, que claramente ha demostrado que estos seres reptiles han coexistido en este planeta tierra con nosotros durante miles de años antes de nuestra era actual.

Yo hago énfasis en la arqueología y metafísica en el acercamiento de mi investigación porque, en mi opinión, son elementos importantes para abrir los secretos del fenómeno OVNI que nos rodea. Y, como usted verá, esto me ha permitido adquirir un poco de sutilezas y matices escondidos dentro de las grietas de archivos históricos encontrados en trabajos religiosos, así como también documentación física, esculturas, arte de relieve y leyendas de alrededor del mundo.

Los resultados de la investigación que estoy a punto de proporcionarles no fue compilada solamente por mi persona. Éstos son resultados de descubrimientos por individuos como yo, que han soportado inmensas dificultades y peligro para develar aquello que ha sido ocultado del público durante muchos años.

Estos individuos permanecen desconocidos en la actualidad, debido a razones de supervivencia, sin embargo, no sólo es nuestro deber, sino que es tiempo de quitar el velo a esta información para que todos sepan, vean y contemplen, porque estamos a punto de cambiar nuestra compartida realidad.

Hoy, estamos siendo testigos del deterioro simultáneo de la estabilidad geopolítica y geológica, el aumento de fenómenos de abducciones por OVNIS, y un Ambiente climatológico rápidamente cambiante. La presión psicológica asociada con estos cambios, en realidad está compuesta por el hecho que muchos creen que lo que estamos experimentando es el desarrollo de profecías dadas a nosotros por generaciones pasadas.

Se nos ha dicho a través de profecías de muchas religiones y culturas alrededor del mundo, que nuestra generación será testigo del develamiento, de “la revelación” de la verdadera realidad en la que vivimos. Nuestra especie está luchando con un inminente desastre global, traído a nosotros por causas naturales y hechas por el hombre, así nosotros nos encontramos desesperadamente queriendo meter la mano en las sombras para obtener respuestas.

Creo que esto es más evidente que nuestro interés en “la nueva era”. “La Nueva Era” no es nueva en absoluto. Es conocimiento antiguo, del cual las hermandades secretas dentro de las sombras han abusado ebriamente y usado para autorizar su propia dominación sobre los habitantes de la tierra.

Muchos de los sagrados misterios que habilitan a uno para lograr su verdadera fuente de poder interno han existido aquí en el continente americano por miles, si no cientos de miles de años. OVNIs, seres alienígenas, ciclos cósmicos, manifestaciones atómicas y otros “fenómenos misteriosos” son todos explicados enleyendasmitos y erudición de la raza roja de seres conocidos como indios americanos.

Estudiando estas historias y aquéllas de otras civilizaciones antiguas, nosotros podemos traducir la verdad en la lingüística moderna de hoy en día, y podemos extender nuestra visión de la realidad a la cual nosotros pertenecemos. La sabiduría arcaica transforma nuestro vínculo espiritual con la materia corpórea. Las palabras pueden cambiar y la manera críptica en que las hermandades han pasado los secretos puede ser más difícil descifrar, pero “la verdad está allí afuera” para que nosotros la descubramos… Si así lo quiere.

Yo no cuestiono si los alienígenas están o no en sus naves aquí, en nuestro planeta. Después de todo, documentación histórica, cintas de videos, casos de abducción, información gubernamental filtrada, otros numerosos datos y nuestra propia lógica confirman su existencia. Esto es así, a menos que nuestras percepciones todavía estén cegadas por el miedo.

La pregunta primaria, en mi opinión, es “Quiénes son los jugadores principales?” y “Cómo encajamos nosotros en el ‘gran plan’?”

A lo largo de la historia de contacto extraterrestre, muchos diferentes tipos de seres alienígenas han declarado, según informes recibidos, que ellos no pueden interferir de ninguna manera con seres humanos o sus asuntos.

  • ¿Si esto es verdad, entonces, por qué estamos recibiendo un número cada vez más en aumento, de raptos e informes de contactados que repetidamente describen dos tipos de formas de vida inteligentes, aquéllos de los alienígenas Grises y Reptiles?
  • ¿Por qué tienen ellos derechos exclusivos de interferencia con nuestra especie y otros seres alienígenas no los tienen?
  • Si la interacción entre estos seres y nuestra especie ha estado ocurriendo a lo largo de la historia, como nos haría creer las leyendas y mitos, entonces ¿dónde está la evidencia de apoyo acerca de su existencia?
  • ¿Dónde viven ellos?
  • ¿De dónde vienen?
  • ¿Y por qué están tan interesados en nosotros?
Éstas son algunas de las preguntas de las cuales hablaré en esta serie de informes. Primero tomemos la pregunta acerca de quienes son estos seres y dónde están las conexiones históricas que relacionan con su presencia?
¿SANGRE FRÍA AL PRINCIPIO DEL VERANO?
Según las escrituras antiguas y petroglifos del área de nuestra tierra considerada ser la cuna de la humanidad, es decir Mesopotamia e Irak, allí existió una raza de dioses que gobernó sobre una región del valle de los ríos Tigris-Eufrates, conocida como Sumeria.
Esta sociedad, al parecer, floreció alrededor de 3500 A.C. y era notablemente avanzada en su cultura. Según los archivos desenterrados de la arena, sus gobernantes o “los dioses” era criaturas humanoides de origen extraterrestre, que descendieron en naves mágicas o naves parecidas a cohetes.

Las tablillas de arcilla sobrevivientes de esta área del mundo declaran que antes de que los Homo sapiens caminaran sobre la tierra, éstos “dioses” hicieron mucha de su propia labor manual. Esta sociedad extraterrestre, por la necesidad de más confort, genéticamente creó una nueva forma de vida de la mezcla de su propio ADN codificado y aquel del hombre mamífero evolutivo o “el hombre mono.” Esta exitosa casta obrera era el Homo sapiens.

Al principio, al parecer, estos dioses disfrutaban inmensamente el beneficio de tener su raza esclava soportando las penalidades de la labor manual. Operaciones de excavación, cultivo, construcción y operaciones de minería eran el peaje de esta nueva raza. Esta labor, sin embargo, no fue proporcionada de buena gana. Fue forzada a través del uso de un gobierno severo y cruel.

Estos seres, no muy inteligentes, sufrieron grandemente bajo el firme dominio de sus “Dioses”, y su miseria no pasó inadvertida para algunos de los maestros humanoides extraterrestres. Porque, según las tabletas de arcilla Sumerias, dentro de la sociedad de “Dios“, se tramó una conspiración para liberar al Homo sapiens de sus ataduras de esclavitud y se les enseñó el conocimiento espiritual y científico necesario para elevar su estado a un nivel como-Dios.

El nombre del líder extraterrestre de esta rebelión fue escrito como Enki o EA.
EA EXPERIMENTA EN SU GUARIDA (DEN)
Las tablas Sumerias nos dicen que el Dios rebelde llamado EA era el ser extraterrestre que controló la creación genética del Homo sapiens, en obediencia a las instrucciones de sus superiores. Después de involucrarse con el experimento genético original, su compasión hacia la condición de los esclavos Homo sapienscambió su papel de ingeniero genético a luchador de libertad.
También se relata que la base principal de Ea era un área pantanosa que el llamó “el Pantano de la Serpiente” porque también era una GUARIDA (Den) para muchos reptiles o serpientes. En otros términos, la primera lucha por la libertad tuvo lugar en un área conocida como el EA-DEN.

Es un punto interesante que, según el texto Bíblico, una serpiente o ‘’ reptil” sedujo no sólo a Eva, el primer cuidador hembra del jardín, fuera de los brazos de Adán, sino también les dio el conocimiento en un bello jardín llamado el E-DEN. También nos dicen que esto se hizo en contra de los deseos de su superior y, como castigo para este acto traidor, a estos reptiles progresistas y a sus cohortes se les ordenó permanecer bajo la tierra, dentro del inmenso sistema de cavernas de la tierra.

Junto con este castigo, se ordenó, por ley, que los reptiles nunca más debían interferir con los humanos, y que sus generaciones no sólo sabrían uno del otro, sino que aprenderían a odiarse. Esta última declaración fue iniciada cambiando el nombre del reptil, de “Lucifer“, que literalmente significa el portador de luz de conocimiento, a “Satanás”, o adversario. El texto Sumerio también relaciona un destino algo similar para el reptil llamado EA.

Las enseñanzas del reptil EA, quien después de esto se refirió a ellas como “el Misticismo Esotérico de la Hermandad de la Serpiente,” causó un cambio mayor en las percepciones de realidad del Homo sapiens. Está en las descripciones correspondientes a este punto crucial en la evolución humana al cual vislumbramos primero acerca del físico de estos seres avanzados en comparación con nuestras propias características físicas.

EL MAESTRO REBELDE
Por causa del enfoque mental, el siguiente ejemplo está tomado principalmente del Libro del Génesis de la Biblia cristianas. Algunas personas piensan que su simbolismo, profundamente arraigado, es una recopilación de una leyenda oculta del Génesis o los principios físicos de todos los seres espirituales alrededor del mundo.
[Esto es importante de recordar, porque uno debe ser consciente del hecho que de ninguna manera estoy intentando empujar una religión en esta presentación].

La descripción histórica de seres reptiles que han tenido una monumental influencia en la evolución de la humanidad, puede verse en el simbolismo multi-cultural y mito que rodea el árbol del conocimiento. El simbólico árbol del conocimiento, el Árbol de Palma en el EA-DEN se pinta como un tronco alrededor del cual se entrelaza una medio-serpiente y medio-hombre. Es de este árbol que el rebelde reptil enseñó al humano, Eva.

Cuando la información fue absorbida por Eva y ésta se la pasó a Adán, sus percepciones de conocimiento y realidad cambiaron rápidamente, dejando a los dos en un estado severo de susto y miedo (así se dice que una persona que esté totalmente desprevenida de la realidad en que ellos viven, reside en un estado “Edénico”).

La leyenda explica que, pronto después de esto, ellos dos tuvieron su primera relación sexual entre sí o que se tornaron tímidos de su desnudez, porque fueron repentinamente conscientes que había una profunda diferencia física entre los Dioses y ellos. Los reptiles tenían escamas cubriendo sus cuerpos como una forma de protección de los elementos y los Homo sapiens, de repente comprendieron que ellos no.

Hasta este tiempo, los Homo sapiens no tenían ninguna concepción que ellos eran diferentes de alguna forma. Ellos finalmente habían saltado de su ignorancia infantil de la situación a la realización que habían sido pensados, en su diseño, para ser labradores de los campos y esclavos de los señores reptiles.

Años más tarde, otros mensajeros llegaron también a la escena y, una vez más, intentaron liberar a la humanidad del lazo de la esclavitud, enseñándoles el conocimiento espiritual y mágico. Ellos fueron severamente castigados por los gobernantes de la población. Una diferencia fue, sin embargo, que en lugar de etiquetarse “Satan” o adversarios, uno se llamó Quetzalcoatl o “Serpiente Emplumada” y el otro el Salvador Yasha, o Cristo.

El simbolismo del árbol del conocimiento no se limita a los cristianos, pero también es representado por el árbol de Banyo debajo de cuyas ramas el Dios oriental hindú, Krishna se sentaba sobre una serpiente enrollada y le otorgó el conocimiento espiritual al hombre.

Otro Dios reptil cuya la muerte en un crucifijo fue grabada en piedra fue Quetzalcoatl, el Dios serpiente alado de las grandes civilizaciones Tolteca y azteca. Este crucifijo de madera en la que aquéllos que dotaron el conocimiento a la humanidad son crucificados representa, no sólo el sigilo del Dios supremo llamadoTau o Ankh, sino que representa también el árbol y las ramas del árbol de conocimiento. A ellos los mataron por sus enseñanzas.

El hecho notable es que a lo largo de todas las antiguas y modernas civilizaciones, la serpiente o dragón que otorga el conocimiento a la raza Humana figura en forma prominente en todas las religiones e historias. El reptil Cristiano o “ángel caído”, Lucifer, el Dios Serpiente maya, Quetzalcoatl, la enorme serpiente emplumada, Baholinkonga, Dios de los indios Hopi, los místicos reptiles en forma humana de la India Oriental, conocidos como NAGAS, el dios serpiente egipcio, Enuph, el fenicio Agathodemon e incluso el hebreos Nakhustan o la Serpiente De Bronce que condujo a Moisés y a los Israelitas a través del desierto por medio del pilar de nubes y fuego.

Éstos son solo unos pocos de la gran cantidad de archivos que existen a lo largo y ancho del mundo y que describen a los Dioses tempranos como teniendo rasgos físicos reptil-humanos, así como que todos descendieron de los cielos y las estrellas.

¡Desde dentro de las sombras y grietas de la tierra, su influencia sobre la humanidad no puede ser más evidente que cuando uno considera el Dios antiguo que fue considerado “El Dragón-gobernante del Mundo.” Sus súbditos lo llamaron HU—por lo que nosotros nos llamamos el HU-MANOS!
por John Rhodes
traducido por Adela Kaufmann
(versión original)
del Sitio Web TheHollowEarthInsider-Newsletters
bibliotecapleyades.net

58 comentarios

Chitauri: Los Terribles Dioses Lagarto de la Tradición Zulú…(4)

 

LOS MANDINDA
Hoy, los descendientes del Chitauri, utilizan a otros seres como sus siervos, capaces de causar dolor físico y trauma emocional en sus víctimas humanas.
Los tan afamados Grises, son de hecho, los lacayos y los sirvientes de los Chitauri. Los llamamos «Mandinda», que significa «Los Atormentadores», «Los Torturadores».
Son criaturas de baja estatura, del tamaño de un pigmeo africano. Sus cabezas son tan grandes como una sandía madura. Tienen brazos y piernas muy delgados. Sus extremidades son muy largas para su cuerpo, y sus cuellos muy delgados.
Tienen dedos largos y delgados, con muchas más coyunturas que las que tienen los dedos humanos. Y el dedo pulgar está en el lugar equivocado. Cada dedo termina en una garra negra, casi como la de ciertas aves africanas.
Tienen ojos raros, que parecen grandes «anteojos». Estas son gafas que la criatura usa. Tras esa cubierta o especie de «anteojos» oscuros, están los verdaderos ojos de la criatura. Éstos son similares a los de los Chitauri: redondos y rojo amarillentos, con pupilas verticales, como de un gato. Si usted se encuentra muy cerca de una de estas criaturas, y dirigiendo su mirada hacia sus ojos tipo gafas, usted vería los ojos reales de estas criaturas.
No tienen nariz, como nosotros. Sólo pequeños orificios en el área entre los ojos. Su boca no tiene labios, sólo pequeños cortes hechos como por una navaja.
Tienen un olor horrible, a uno se le cierra la garganta: olor a químicos, como a huevos podridos, y como a cobre caliente (azufre), un olor muy fuerte.

Si usted compara a los Chitauri con estos, usted verá muy pocas diferencias raciales. De hecho, iré más allá aún, diciendo lo siguiente: estas criaturas, son de hecho, los vástagos de los Chitauri. Se los reconoce por la forma en que ellos obtienen sustancias de los seres humanos y de animales. Ellos son los predecesores de los Chitauri en cualquier lugar.
A diferencia de los Alienígenas Grises que caminan con un movimiento bamboleante, como si tuvieran problemas con las piernas, los Chitauri caminan elegantemente, como árboles que se mueven con el viento.
Creemos que los Mandinda, los Grises, son en realidad sirvientes de los Chitauri. Y que ellos, al contrario de lo que piensan los blancos, no están experimentando con nosotros.
Cualquiera que haya vivido el infierno de toparse con estas criaturas, dirá que no hay nada experimental en lo que hacen. Están fríamente resueltos, a sangre fría, y no hacen lo que hacen para beneficio propio: lo hacen para unas criaturas más grandes que ellos.
El verdadero motivo de estos secuestros y mutilaciones, es utilizar muestras de sangre y órganos para sanar enfermedades del Chitauri, ya que éste no está acostumbrado a las condiciones de la Tierra.
Los «Abducidos», son descendientes lejanos de los híbridos que el Chitauri entregó, para gobernar la Tierra.
Puedo mostrar muchas cosas extrañas que los africanos hicieron para protegerse contra los Alienígenas Grises. Las cosas que nuestra gente hizo, no fueron por superstición. Fueron resultado de terribles experiencias personales.
LOS MANDINDA ACCIDENTADOS
Ellos son tangibles. Puedes olerlos. Y lo que es más: son comestibles, si estás dispuesto a correr el riesgo. En África tenemos una antigua costumbre, y esta es: Todo lo que se diga un dios… debe ser comido.
Extraterrestres Grises han muerto en varias partes de África. Han sido asesinados, pero ellos son muy rápidos en recuperar los cuerpos de sus compañeros que han caído como resultado del estrellamiento de sus Naves. Pero algunas veces, los Africanos Zangomas [Chamanes] logran robar estos cuerpos antes de ser recuperados.
Y aunque no lo crea, he oído y visto que desmembrar los cuerpos de estas criaturas, es un trabajo extremadamente difícil. Lo que uno cree que es la piel de la criatura, no es más que un disfraz ajustado que la criatura usa. Debajo de este disfraz gris, la piel de la criatura es rosada, como la piel fresca de un animal recién despellejado.
Para poder desmembrarlos, es necesaria un hacha nueva del centro comercial, un hacha pesada y bien afilada (para poder cortar la piel de la criatura). La piel de la criatura no está adherida a la carne. En la criatura existe un espacio entre su piel y su carne. Esto es un material y no su piel. La criatura está usando dos prendas. Está usando una prenda que cubre todo su cuerpo por completo. Y también usa un overol. Por lo regular no llevan guantes.
Para cortarlos necesitas un hacha muy afilada, y a una persona muy fuerte para poder llegar a la carne. Pero una vez que has logrado cortar el disfraz, sólo tienes que pelarlo y verás la carne de la criatura.
La criatura sin el disfraz gris, es como cierto tipo de pez tropical. Es como la barriga de ese pez que en Sudáfrica es usado para preparar «pescado con papas fritas». Es ese pez largo y gris. La textura de su verdadera piel es como la del pez. Pero los vasos sanguíneos, se encuentran muy cerca de la superficie.
HOMBRES DE NEGRO AFRICANOS

En la antigua África, si matabas a un Mandinda, eras visitado por seres terribles que usaban largas vestimentas de piel animal, y sombreros altos sobre sus cabezas. Estas criaturas solían usar máscaras blancas, de ojos negros muy aterradores pintados en ellas. Eran llamados Izilo Zangungo («La Bestia Que Mata»).

Y déjeme decirle que estos terribles seres —nuestra versión africana de los Hombres de Negro—, jugaban un papel importante en la elección de ciertos Reyes en Sudáfrica. Siempre que herías a un Mandinda, recibías la visita de los Hombres de Negro.

LOS WAZUNGU

Pero los Mandinda no son los únicos alienígenas que nosotros los africanos hemos visto y que conocemos. Hace muchos, muchos, muchos siglos atrás, antes que el primer hombre Blanco llegara a África, nosotros nos encontramos con una raza de Alienígenas que lucían exactamente como el hombre europeo Blanco que iba a invadir África en el futuro.

Estos Alienígenas son altos. Algunos tienen buena contextura física, como atletas, pómulos prominentes y ojos azules ligeramente sesgados. Tienen el cabello dorado, y se parecen bastante a los europeos de hoy en día, con una excepción: sus dedos son largos y bellos como los de músicos y artistas. Ahora, estas criaturas llegaron a África desde el cielo. En naves que parecían boomerangs.

Cuando una de estas naves llega a la tierra, crea un torbellino de polvo, que por cierto hace mucho ruido, como si fuera un tornado. En el idioma de algunas tribus africanas, un torbellino es zungar-uzungo. Nuestra gente le dio varios nombres a estos alienígenas de piel blanca.

Los llamaron Wazungu, una palabra que quiere decir algo como «dios» pero que literalmente significa «Gente del Remolino de Polvo». Y nuestra gente sabía de estos Wazungu desde el principio. Los vieron, y vieron que algunos —de hecho, muchos— cargaban lo que aparentaba ser una esfera hecha de cristal o vidrio, una esfera con la que ellos jugaban rebotándola como una pelota en sus manos. Y cuando los Guerreros trataban de capturar un Wazungu, el Wazungu arrojaba la esfera al aire, la agarraba en sus manos, y desaparecía. Pero algunos Wazungu fueron capturados y retenidos como prisioneros en las aldeas de los jefes, y en las cuevas de los Shamanes.

La persona que ha capturado al Muzungu, como es llamado en singular, tenía que asegurarse de mantener a la esfera de cristal bien escondida del Wazungu. Mientras mantuviera cautiva a la esfera, el Muzungu no se podría escapar. Tiempo después, cuando los africanos vieron a los verdaderos europeos, los hombres Blancos de Europa, les transfirieron a ellos el nombre Wazungu.

Antes de conocer a los europeos, nosotros los africanos, habíamos conocido a los Wazungu de piel blanca, y les transferimos el nombre Wazungu de los alienígenas a los verdaderos europeos. Ahora, en el idioma Zulú, llamamos a un hombre Blanco: Umlungu. La palabra Umlungu significa exactamente lo mismo que Wazungu, «un dios o una criatura que crea un remolino bajo la tierra».

En Zaire, ahora llamada la República Democrática del Congo, la gente Blanca se llama Watende o Walende. Esto, de nuevo, significa «un dios o criatura Blanca». La palabra Watende no sólo se usa para referirse a los alienígenas de piel rosada, sino también para el campo de los Chitauri.

En Zaire, cuando los Chamanes hablan temerosos de los señores que controlan la Tierra, no se refieren a ellos como Chitauri, sino eufemísticamente como Watende-Wa-Muinda, que quiere decir: «La Criatura Blanca Que Carga la Luz», porque de noche los ojos de la frente de los Chitauri brillan como luces rojas en los matorrales.

cronicasdelgirku.blogspot.com.

4 comentarios

EL REINO DE LOS DIOSES SERPIENTES

 



Cuando Tenochtitlán alcanzó la grandeza, la capital tolteca de Tula se recordaba ya como la legendaria Tollan. Y cuando los toltecas construyeron su ciudad,Teotihuacán era ya un mito. Su nombre significa «lugar de los dioses», y eso, según los relatos conservados, era lo que había sido.

Se dice que hubo una época en que cayeron muchas calamidades sobre la Tierra y ésta cayó en la oscuridad, pues el sol dejó de aparecer. Sólo en Teotihuacán había luz, pues una llama divina continuaba ardiendo allí. Los dioses, preocupados, se reunieron en Teotihuacán, preguntándose qué se podía hacer. «¿Quién gobernará y dirigirá el mundo?», se preguntaban entre sí, al verse incapaces de hacer reaparecer el sol.

Pidieron un voluntario entre los dioses para que saltara dentro de la llama divina y, con su sacrificio, trajera al sol de vuelta. El dios Tecuciztecatl se presentó voluntario. Poniéndose su atuendo reluciente, avanzó hacia la llama; pero, cada vez que se acercaba al fuego, retrocedía acobardado. Entonces, el diosNanauatzin se ofreció voluntario y, sin dudarlo, se lanzó dentro del fuego. Y así, avergonzado, Tecuciztecatl siguió el ejemplo; pero fue a caer al borde de las llamas. Mientras los dioses se consumían, el Sol y la Luna volvieron a aparecer en los cielos.

Pero, aunque ahora se podían ver, las dos luminarias se quedaron inmóviles en el firmamento. Según una versión, el Sol comenzó a moverse cuando un dios le disparó una flecha; otra versión dice que reanudó su curso después de que el dios del Viento soplara sobre él. Una vez el Sol volvió a ponerse en marcha, la Luna comenzó a moverse también; y así se reanudó el ciclo del día y la noche, y la Tierra se salvó.

Este relato está íntimamente relacionado con los monumentos más famosos de Teotihuacán, la Pirámide del Sol y la Pirámide de la Luna. Una versión dice que los dioses construyeron las dos pirámides para conmemorar a los dos dioses que habían sacrificado sus vidas; otra versión afirma que las pirámides ya existían cuando tuvo lugar este acontecimiento, y que los dioses saltaron al fuego divino desde la cúspide de las pirámides.

Sea cual sea la leyenda, el hecho es que la Pirámide del Sol y la Pirámide de la Luna se elevan aún majestuosamente hasta el día de hoy. Lo que hace sólo unas décadas no eran más que montículos cubiertos de vegetación, se ha convertido hoy en una importante atracción turística, a 48 kilómetros de Ciudad de México.

Elevándose en un valle circundado por montañas que hacen de telón de fondo en un escenario eterno (Fig. 10), las pirámides obligan al visitante a levantar la vista por la pendiente, hasta las montañas que se elevan a lo lejos y los cielos que se abren por encima. Los monumentos rezuman poder, conocimiento, intención; el escenario habla de un vínculo consciente de la Tierra con el Cielo. Nadie puede pasar por alto la sensación de la historia, la presencia de un estremecedor pasado.
Figura 10
Pero, ¿cuan lejos en el pasado? Los arqueólogos supusieron al principio que Teotihuacán se había construido en los primeros siglos de la era cristiana; pero la fecha sigue retrocediendo. Los trabajos sobre el terreno indican que el centro ceremonial de la ciudad ya ocupaba 11,52 kilómetros cuadrados hacia el 200 a.C. En la década de 1950, un importante arqueólogo, M. Covarrubias, admitió con incredulidad que la datación por radiocarbono daba al lugar «la casi imposible fecha del 900 a.C.» (Iridian Art of México and Central America).
De hecho, posteriores pruebas de radiocarbono dieron la fecha de 1474 a.C. (con un pequeño margen de error en una u otra dirección). Una fecha alrededor de 1400 a.C. se acepta generalmente hoy en día, que es cuando los olmecas, que pudieron haber sido el pueblo que construyó en realidad las monumentales estructuras de Teotihuacán, estaban fundando grandes «centros ceremoniales» por todo México.

Teotihuacán experimentó varias fases de desarrollo, y sus pirámides revelan evidencias de unas estructuras internas más antiguas. Algunos expertos leen en las ruinas un relato que pudo comenzar hace 6.000 años, en el cuarto milenio a.C. Esto se ajustaría, ciertamente, a las leyendas aztecas que dicen que este Lugar de los Dioses ya existía en el Cuarto Sol. Después, cuando tuvo lugar el Día de la Oscuridad, hacia el 1400 a.C, las dos grandes pirámides se levantaron hasta sus monumentales tamaños.

La Pirámide de la Luna se eleva en el extremo norte de este centro ceremonial, flanqueada por estructuras auxiliares más pequeñas, levantándose sobre una gran plaza. Desde ésta, una amplia avenida discurre en dirección sur hasta donde alcanza la vista; la avenida también está flanqueada por santuarios, templos y otras estructuras de perfil bajo, que se cree que pudieron ser tumbas; en consecuencia, a esta avenida se le dio el nombre de Calzada de los Muertos. A unos 600 metros en dirección sur se llega a la Pirámide del Sol, que se eleva en el lado oriental de la calzada (Fig. 11), más allá de una plaza y de una serie de santuarios y otras estructuras.

Pasando la Pirámide del Sol, y otros 300 metros más al sur, se llega a la Ciudadela, un cuadrángulo que en su lado oriental tiene la tercera pirámide de Teotihuacán, la llamada Pirámide de Quetzal-cóatl. Ahora sabemos que frente a la Ciudadela, al otro lado de la Calzada de los Muertos, existió un cuadrángulo similar que hacía las veces de centro laico administrativo y comercial. La calzada continúa después más hacia el sur; el Proyecto de Planificación de Teotihuacán, dirigido por Rene Millón en la década de 1960, dejó sentado que esta calzada norte-sur se extendía a lo largo de casi 8 kilómetros -más larga que la más grande de las pistas de aterrizaje de los modernos aeropuertos. A pesar de su notable longitud, esta amplia avenida discurre recta como una flecha -toda una hazaña tecnológica en cualquier época.

Un eje este-oeste, perpendicular a la calzada norte-sur, se extendía al este desde la Ciudadela y al oeste desde el cuadrángulo administrativo. Los miembros delProyecto de Planificación de Teotihuacán se encontraron al sur de la Pirámide del Sol una señal cincelada en las rocas con la forma de una cruz en el interior de dos círculos concéntricos; una señal similar se encontró unos tres kilómetros más al oeste, en la ladera de una montaña.

Una línea que conectara a simple vista las dos señales indicaría precisamente la dirección del eje este-oeste, y los otros brazos de las cruces se corresponderían con la orientación del eje norte-sur. Los investigadores concluyeron que habían encontrado las señales utilizadas por los constructores de la ciudad; sin embargo, no ofrecieron ninguna teoría para explicar de qué medios se valieron en la antigüedad para trazar realmente la línea entre dos puntos tan distantes entre sí.
Figura 11
Por diversos motivos, es evidente que el centro ceremonial había sido orientado y establecido de forma deliberada. El primero de ellos es que el río San Juan, que fluye por el valle de Teotihuacán, fue desviado en el punto en el que cruza el centro ceremonial: a través de canales artificiales, se desvió el río, que iba hacia la Ciudadela y al cuadrángulo que se abre enfrente, para hacerlo exactamente paralelo al eje este-oeste y, después, con dos ángulos rectos exactos, hacerlo girar a lo largo de la avenida que lleva al oeste.

El segundo hecho que indica una orientación deliberada es que ninguno de los dos ejes está señalando a los puntos cardinales, sino que están ligeramente desviados hacia el sudeste en quince grados y medio (Fig. 11). Los estudios demuestran que esto no fue accidental, que no se debió a un error de cálculos de los antiguos constructores. A. F. Aveni (Astronomy in Ancient Mesoamerica), llama a esto «orientación sagrada» y señala que centros ceremoniales posteriores (como el de Tula y otros aún más lejanos) respetaron esta orientación, aunque no tuviera sentido en sus ubicaciones y en la época en la que se construyeron. La conclusión de sus investigaciones fue que, en Teotihuacán y en el momento de su construcción, la orientación se trazó para permitir la observación del cielo en determinadas fechas clave del calendario.

Zelia Nuttal, en un estudio entregado durante el vigesimosegundo Congreso Internacional de Americanistas (Roma, 1926), sugirió que la orientación estaba ajustada al paso del Sol por el cénit del observador, que tiene lugar dos veces al año, cuando el Sol parece moverse de norte a sur y viceversa. Si estas observaciones celestiales eran el objetivo de las pirámides, su forma definitiva -pirámides escalonadas dotadas de escalinatas que llevaban a unos supuestos templos de observación en la plataforma superior- tendría pleno sentido.

Sin embargo, dado que existen fuertes evidencias que sugieren que lo que nosotros vemos ahora son las capas externas más tardías de las dos pirámides principales (y tal como las recompusieron -arbitrariamente- los arqueólogos, además), no se puede afirmar con seguridad que el objetivo original de estas pirámides no fuera otro diferente. La posibilidad, incluso la probabilidad, de que las escalinatas fueran un añadido posterior nos viene sugerida por el hecho de que el primer tramo de la gran escalinata de la Pirámide del Sol está ladeado y mal alineado con la orientación de la pirámide (Fig. 12).
Figura 12
De las tres pirámides de Teotihuacán, la más pequeña es la pirámide de Quetzalcóatl, en la Ciudadela. Un añadido posterior fue excavado parcialmente para revelar la pirámide escalonada original. La fachada, en parte al descubierto, muestra esculturas decorativas en las que el símbolo de la serpiente de Quetzalcóatlse alterna con el estilizado rostro de Tláloc contra un fondo de aguas onduladas (Fig. 13). Esta pirámide se atribuye a época tolteca, y es parecida a otras muchas de México.

Por el contrario, las dos pirámides más grandes no tienen ningún tipo de decoración. Son de diferente tamaño y forma, y destacan por su grandeza y antigüedad. En todo esto, se parecen a las dos grandes pirámides de Gizeh, que también difieren en todos los aspectos del resto de pirámides egipcias; las últimas fueron construidas por los faraones, mientras que las de Gizeh fueron construidas por los «dioses».

Quizás ocurriera lo mismo en Teotihuacán, en cuyo caso las evidencias arqueológicas avalarían las leyendas de cómo surgieron la Pirámide del Sol y la Pirámide de la Luna.
Figura 13
Aunque, con el fin de permitir su uso como observatorios, las dos grandes pirámides de Teotihuacán se construyeron como pirámides escalonadas coronadas con plataformas y dotadas de escalinatas (al igual que los zigurats mesopotámicos), no hay duda de que su arquitecto estaba familiarizado con las pirámides de Gizeh en Egipto y, excepto en lo relativo a su forma exterior, emuló la singularidad de las pirámides de Gizeh.
Una sorprendente similitud: aunque la Segunda Pirámide de Gizeh es un poco más baja que la Gran Pirámide, sus ápices están a la misma altura por encima del nivel del mar debido a que la Segunda Pirámide se construyó sobre un terreno un poco más alto; y lo mismo ocurre en Teotihuacán, donde la Pirámide de la Luna, más pequeña, está construida sobre un terreno que está 9 metros más alto que el de la Pirámide del Sol, dando a las dos cúspides la misma altura sobre el nivel del mar.

Las similitudes son especialmente obvias entre las dos grandes pirámides. Ambas se construyeron sobre plataformas artificiales. La medida de sus lados es casi la misma: alrededor de 230 metros en Gizeh, alrededor de 227 en Teotihuacán, y esta última encajaría limpiamente dentro de la primera (Fig. 14).

Aunque estas similitudes y correspondencias nos hablen de un vínculo oculto entre los dos grupos de pirámides, no hay que ignorar la existencia de ciertas y considerables diferencias. La Gran Pirámide de Gizeh se construyó con grandes bloques de piedra, cuidadosamente tallados, acoplados y encajados sin utilizar argamasa, con un peso total de 7 millones de toneladas, y con una masa de más de 2.600.000 metros cúbicos. La Pirámide del Sol se construyó con ladrillos de barro, adobe, guijarros y gravilla, dentro de una funda de toscas piedras y estuco, con una masa total de solo 283.000 metros cúbicos.

La Pirámide de Gizeh tiene un complejo interior de corredores, galerías y cámaras de intrincada y precisa construcción; la pirámide de Teotihuacán no parece tener estas estructuras interiores. La de Gizeh se eleva hasta una altura de 146 metros; la Pirámide del Sol (incluido el antiguo templo superior) sólo 76 metros. La Gran Pirámide tiene cuatro lados triangulares que surgen con el difícil ángulo de 52 grados; las dos de Teotihuacán están compuestas de niveles que descansan uno sobre otro, con lados que se inclinan hacia dentro para guardar la estabilidad, comenzando con una inclinación de 43,5 grados.
Figura 14
Éstas son diferencias significativas que reflejan las diferentes épocas y objetivos de cada grupo de pirámides. Pero en esta última diferencia se encuentra, hasta ahora ignorada por todos los investigadores anteriores, la clave para la solución de algunos enigmas.

El más que empinado ángulo de 52 grados se consiguió en Egipto sólo en las pirámides de Gizeh, que ni fueron construidas por Keops ni por ningún otro faraón(como demostramos en libros previos de Las crónicas de la Tierra), sino por los dioses del antiguo Oriente Próximo, como balizas para el aterrizaje en su espaciopuerto de la península del Sinaí. El resto de pirámides egipcias -menores, más pequeñas, deterioradas o derruidas- sí fueron construidas por los faraones, milenios más tarde, intentando emular la «escalera al cielo» de los dioses. Pero ninguno consiguió el ángulo perfecto de 52 grados, y cada vez que lo intentaron, el intento terminó en catástrofe.

La lección quedó aprendida cuando el faraón Snefru (hacia el 2650 a.C.) se agarró a la gloria de los monumentos. En un brillante análisis de los ancestrales acontecimientos, K. Mendelssohn (The Riddle of the Pyramids) sugirió que los arquitectos de Snefru estaban construyendo su segunda pirámide en Dahshur cuando la primera, construida en Maidum con los 52 grados de ángulo, se les cayó.

Entonces, los arquitectos cambiaron a toda prisa el ángulo de la pirámide de Dahshur, que estaba a mitad de construcción, hasta los 43,5 grados, dándole a la pirámide la forma, y así el nombre, de La Pirámide Curva (Fig. 15a). Empeñado aún en dejar tras de sí una verdadera pirámide, Snefru se puso a construir una tercera en sus cercanías; se le llamó la Pirámide Roja, por el color de sus piedras, y se levanta con un ángulo seguro de 43½ grados (Fig. 15b).

Pero en esta retirada hasta la seguridad de los 43,5 grados, los arquitectos de Snefru habían recurrido de hecho a la decisión que tomara el faraón Zoser más de un siglo antes, hacia el 2700 a.C. Su pirámide, la más antigua de las faraónicas que aún sigue en pie (en Sakkara), era una pirámide escalonada que se elevaba en seis niveles (Fig. 15c), con un accesible ángulo de 43,5 grados.

Figura 15
¿Es sólo una coincidencia que la Pirámide del Sol y la Gran Pirámide de Gizeh tengan las mismas medidas de base? Quizás. ¿Es sólo por casualidad que el ángulo exacto de 43,5 grados que adoptara el faraón Zoser y perfeccionara en su pirámide escalonada fuera el mismo seguido en Teotihuacán? Lo dudamos. Mientras que un arquitecto no muy sofisticado podría conseguir un ángulo poco inclinado, digamos de 45 grados, simplemente dividiendo en dos un ángulo recto (90 grados), el ángulo de 43,5 grados se obtuvo en Egipto a través de una sofisticada adaptación del número Pi (alrededor de 3,1416), que es la relación de la circunferencia de un círculo con su diámetro.

El ángulo de 52 grados de las pirámides de Gizeh precisaba de cierta familiaridad con este número; se conseguía al darle a la pirámide una altura (A) igual a la mitad del lado (L) dividida por pi y multiplicada por cuatro (230 / 2 = 115 / 3,14 = 36,6 x 4 = 146 metros de altura). El ángulo de 43,5 grados se conseguía al reducir la altura desde un múltiplo final de cuatro a un múltiplo de tres. En ambos casos, hacía falta conocer pi; y no existe absolutamente nada que indique que los pueblos de Mesoamérica lo conocieran. ¿Cómo puede ser, entonces, que el ángulo de 43,5 grados aparezca en las estructuras de estas dos singulares pirámides de Teotihuacán, si no es a través de alguien familiarizado con las construcciones de las pirámides egipcias?

Excepto la Gran Pirámide de Gizeh, las pirámides egipcias sólo tenían un pasadizo inferior (véase Fig. 15), que normalmente comenzaba en o cerca del borde de la base de la pirámide y continuaba bajo ella. ¿Habría que atribuir a una mera coincidencia la existencia de tal pasadizo bajo la Pirámide del Sol?

El descubrimiento, accidental, tuvo lugar en 1971, tras una época de lluvias torrenciales. Justo enfrente de la escalinata central de la pirámide, se descubrió una cavidad subterránea. En ella, había unos antiguos escalones que llevaban, unos seis metros más abajo, a la entrada de un pasadizo horizontal. Los investigadores llegaron a la conclusión de que se trataba de una cueva natural que había sido artificialmente agrandada y perfeccionada, discurriendo bajo el lecho de roca sobre el que se asentaba la pirámide.

Es evidente que la cueva original se transformó de forma intencionada, ya que el techo estaba hecho de pesados bloques de piedra y las paredes del túnel estaban enlucidas con yeso. En varios puntos a lo largo de este pasadizo subterráneo, las paredes de adobe se desvían en ángulos agudos.

A casi 46 metros de la antigua escalinata, del túnel surgen dos cámaras laterales alargadas, como dos alas extendidas; es un punto que se encuentra exactamente debajo del primer nivel de la pirámide. Desde aquí, el pasadizo subterráneo, normalmente de algo más de dos metros de alto, continúa durante otros 60 metros; en su parte más profunda, la construcción se hace más compleja, con la utilización de diversos materiales; los suelos, colocados por segmentos, eran de factura humana; había también tuberías de drenaje para propósitos aún desconocidos (quizá conectadas con una corriente subterránea ahora extinta).

Por último, el túnel termina bajo el cuarto nivel de la pirámide, en una zona vaciada que parece una hoja de trébol, sostenida por columnas de adobe y losas de basalto.

¿Cuál era el propósito de esta compleja estructura subterránea? Dado que las paredes tenían brechas anteriores al descubrimiento en tiempos modernos, no nos es posible decir si los restos de vasijas de arcilla, las hojas de obsidiana y las cenizas de carbón aparecidos allí pertenecen a la fase primitiva de uso del túnel. Pero la cuestión de lo que, además de la observación del cielo, se hacía en Teotihuacán, se ha visto agravada con la realización de otros descubrimientos.

La Calzada de los Muertos parece extenderse como una pista ancha y lisa desde la plaza de la Pirámide de la Luna hacia el horizonte sur; pero, en realidad, su liso curso se ve interrumpido en una sección situada entre la Pirámide del Sol y el río San Juan. La pendiente total desde la Pirámide de la Luna hasta la Pirámide del Sol está aún más acentuada en esta sección de la Calzada, y un examen sobre el terreno indica con toda claridad que esta pendiente se logró gracias a un corte deliberado en la roca virgen; en total, la caída desde la Pirámide de la Luna hasta un punto más allá de la Ciudadela es de casi treinta metros.

Aquí se crearon seis segmentos para levantar una serie de paredes dobles en perpendicular al curso de la Calzada. La corriente quizá comenzara en la Pirámide de la Luna (donde se encontró un túnel subterráneo que la circundaba), enlazando de algún modo con el túnel subterráneo de la Pirámide del Sol. La cadena de compartimentos podría retener o dejar ir el agua de uno a otro, hasta que al final el agua llegaría al desvío canalizado del río San Juan.
¿Sería esta corriente artificial el motivo para decorar la fachada de la Pirámide de Quetzalcóatl con aguas onduladas, en un lugar de tierra adentro, a centenares de kilómetros de cualquier mar?

La relación de este lugar del interior con el agua parece confirmarse con el descubrimiento de una enorme estatua de Chalchiuhtli-cue, diosa del agua y esposa de Tláloc, dios de la lluvia. La estatua (Fig. 16), que se exhibe en la actualidad en el Museo Nacional de Antropología de Ciudad de México, se encontró de pie en el centro de la plaza que hay frente a la Pirámide de la Luna.

En sus representaciones pictóricas, la diosa, cuyo nombre significa «Dama de las Aguas», se la mostraba normalmente con una falda de jade decorada con caparazones de caracolas. Sus adornos consistían en unos pendientes de turquesa y un collar de jade o de otras piedras verde azuladas, del cual colgaba un medallón de oro. La estatua repite el mismo atuendo y elementos decorativos, y parece que también estaba adornada con el mismo colgante de oro, incrustado en una cavidad, que fue sustraído por los ladrones.
En sus representaciones pictóricas se la suele ver con una corona de serpientes, o adornada con ellas de algún otro modo, indicando con ello su pertenencia a esa dinastía de dioses serpientes de los mexicanos.
Figura 16
¿Acaso Teotihuacán se diseñó y se construyó como una especie de central hidráulica en donde se utilizaba el agua para algún proceso tecnológico? Antes de responder a esta pregunta, permítanos que hagamos mención de otro desconcertante descubrimiento hecho allí.

A lo largo del tercer segmento que se encuentra debajo de la Pirámide del Sol, las excavaciones de una serie de cámaras subterráneas interconectadas revelaron que algunos de los pisos estaban cubiertos con una gruesa lámina de mica. Es ésta una silicona cuyas propiedades especiales la hacen resistente al agua, al calor y a la corriente eléctrica. De ahí que se la haya utilizado como aislante en diversos procesos químicos, en aplicaciones eléctricas y electrónicas, y, en épocas recientes, en tecnología nuclear y espacial.

Las singulares propiedades de la mica dependen en cierta medida de los rastros que pueda tener de otros minerales y, por tanto, de su origen geográfico. Según la opinión de los expertos, la mica encontrada en Teotihuacán es de un tipo que sólo se puede encontrar en el lejano Brasil. También se han encontrado rastros de esta mica en los restos sacados de los distintos pisos o niveles de la Pirámide del Sol, cuando fue descubierta a principios de este siglo. ¿Qué uso se le pudo dar a este material aislante en Teotihuacán?

Nos da la impresión de que la presencia del Señor y la Señora del Agua, junto con la principal deidad Quetzalcóatl, la avenida en pendiente, todas esas estructuras, cámaras subterráneas y túneles, la desviación del curso del río, las secciones subterráneas con sus desagües, y los compartimientos bajo tierraforrados de mica, eran, todos ellos, componentes de una planta concebida científicamente para la separación, el refinado o la purificación de sustancias minerales.
Tanto si es a mediados del primer milenio a.C, como si, más probablemente, fuera a mediados del segundo milenio a.C, alguien familiarizado con los secretos de la construcción de pirámides llegó a este valle; e, igualmente entendido en ciencias físicas, creo, a partir de los materiales disponibles en la zona, unasofisticada planta procesadora. ¿Sería alguien que buscaba oro, como el colgante de la Dama del Agua podría sugerir, o algún otro mineral aún más raro?

Y si no era el hombre, ¿serían sus dioses, tal como las leyendas relativas a Teotihuacán y su mismo nombre vienen sugiriendo desde siempre?

¿Quiénes, además de los dioses, fueron los moradores originales de Teotihaucán? ¿Quiénes llevaron las piedras y la argamasa para levantar sus primeras pirámides? ¿Quiénes canalizaron las aguas y operaron los desagües?

Los que aceptan que Teotihuacán no es más antigua que unos cuantos siglos antes de Cristo tienen una respuesta muy simple: los tol-tecas. Los que se inclinan por unos inicios mucho más antiguos han comenzado a señalar a los olmecas, un enigmático pueblo que emergió en la escena de América Central a mediados del segundo milenio a.C. Pero los mismos olmecas plantean muchos enigmas, pues parecen haber sido negros africanos; y esto también es anatema para aquellos que, simplemente, no pueden aceptar que hace milenios hubiera viajes transatlánticos.

Aún cuando el origen de Teotihuacán y de sus constructores esté envuelto en el misterio, es casi seguro que, en los siglos anteriores a la era cristiana, gentes de etnia tolteca comenzaron a llegar a la zona. Realizando en principio faenas de tipo manual, poco a poco aprendieron los oficios de la ciudad y adoptaron la cultura de sus maestros, inclusive la escritura pictográfica, los secretos de la orfebrería, el conocimiento de la astronomía y el calendario, y el culto a los dioses.

Hacia el 200 a.C, fueran quienes fueran los que gobernaran Teotihuacán, recogieron los trastos y se fueron, y el lugar se convirtió en una ciudad tolteca. Durante siglos, fue famosa por sus herramientas, armas y objetos de obsidiana, y su influencia cultural y religiosa se extendió ampliamente. Más tarde, unos mil años después de haber llegado, los toltecas recogieron los bártulos y se fueron. Nadie sabe por qué; pero la salida fue total, y Teotihuacán se convirtió en un lugar desolado, vivo sólo en los recuerdos de un pasado glorioso.

Algunos creen que este acontecimiento coincidió con la fundación de Tollan como nueva capital de los toltecas, hacia el 700 d.C. Lugar de asentamiento humano durante milenios a orillas del río Tula, Tollan fue construida por los toltecas como una mini-Teoti-huacán. Los códices y la tradición popular hablan de Tollan como de una legendaria ciudad, centro de artes y oficios, esplendorosa con sus palacios y sus templos, resplandeciente de oro y piedras preciosas. Pero durante mucho tiempo los expertos pusieron en duda su existencia… Y ahora se sabe, más allá de toda duda, que Tollan sí que existió, en un lugar llamado en la actualidad Tula, a unos 80 kilómetros al noroeste de Ciudad de México.

El redescubrimiento de Tollan comenzó a finales del siglo XIX, y el inicio del proceso está asociado principalmente a la figura de la viajera francesa Désiré Charnay (Les anciennes villes du nouveau monde). Pero no fue hasta la década de 1940 cuando comenzaron los trabajos serios de excavación, bajo la dirección del arqueólogo mexicano Jorge R. Acosta. Las obras de excavación y restauración se concentraron en el principal recinto ceremonial, que recibió el nombre de Tula Grande; trabajos posteriores, como los de los equipos de la Universidad de Mississippi, ampliaron la zona de excavaciones.

Los descubrimientos no sólo confirmaron la existencia de la ciudad, sino también su historia, tal como se contaba en varios códices, especialmente en el conocido como Anales de Cuauhtitlán. Ahora se sabe que Tollan estuvo gobernada por una dinastía de reyes-sacerdotes que afirmaban ser descendientes del dios Quetzalcóatl, y de ahí que, además de su propio nombre, llevaran también el del dios como patronímico -costumbre que también se daba entre los faraones egipcios.

Algunos de estos reyes-sacerdotes fueron guerreros, e intentaron expandir la soberanía tolteca; otros estuvieron más interesados en la fe. En la segunda mitad del siglo X d.C, el soberano era Ce Acatl Topiltzin-Quetzalcóatl; su nombre y su época son seguros debido a que un retrato suyo, que lleva una fecha equivalente al 968 d.C, aún se puede ver grabado en una roca que domina la ciudad.

Fue en esta época cuando estalló un conflicto religioso entre los toltecas; parece que tuvo que ver con la exigencia de parte del sacerdocio de introducir sacrificios humanos con el fin de pacificar al dios de la guerra. En el 987 d.C, Topiltzin-Quetzalcóatl y sus seguidores dejaron Tollan y emigraron hacia el este, emulando la legendaria partida del divino Quetzalcóatl, y se asentaron en Yucatán.

Dos siglos después, las catástrofes naturales y los ataques de otros pueblos consiguieron someter a los toltecas. Las catástrofes se tuvieron por señales de la ira divina, que profetizaban la caída de la ciudad. El cronista Sahagún comenta que, al final, el soberano, que muchos creen que se llamaba Huemac pero que también llevaba el patronímico de Quetzalcóatl, convenció a los toltecas para abandonar Tollan.

«Y así, por orden suya, se fueron, aunque habían vivido allí muchos años y habían construido grandes y hermosas casa y templos y palacios… Al final, tenían que partir, dejar sus casas, sus tierras, su ciudad y sus riquezas, y dado que no podían llevar con ellos toda su riqueza, enterraron muchas cosas, y aún hoy algunos de ellos las están sacando de debajo del suelo, y no sin admiración por su belleza y artesanía.»
Y así fue que en 1168 d.C, o en sus alrededores, Tollan se convirtió en una ciudad desolada, abandonada a la podredumbre y la destrucción. Se dice que cuando el primer jefe azteca puso sus ojos sobre las ruinas de la ciudad, lloró amargamente. Las fuerzas destructoras de la naturaleza habían recibido la ayuda de diversos invasores, merodeadores y ladrones que profanaron los templos, derruyeron los monumentos y destrozaron todo lo que aún quedaba en pie. Y así, Tollan, arrasada y olvidada, se convirtió en no más que una leyenda.

Lo que se sabe de Tollan ocho siglos después da prueba de lo adecuado de su nombre, que significa «lugar de muchos barrios»; pues parece que estaba compuesta de muchos barrios y recintos que ocupaban alrededor de 18 kilómetros cuadrados. Como en Teotihuacán (ala que intentaron emular sus arquitectos), el corazón de Tollan era un recinto sagrado que se extendía a lo largo de un eje norte-sur de alrededor de un kilómetro y medio de longitud; estaba flanqueado por unos grupos ceremoniales con una orientación este-oeste, perpendicular al eje norte-sur. Como ya hemos dicho, la orientación la daba la «inclinación sagrada» de Teotihuacán, aunque en aquella época y en la ubicación geográfica de Tollan ya no tenía sentido en términos astronómicos.

En lo que pudo haber sido el límite norte del recinto sagrado, se encontraron los restos de una estructura extraña. Por delante, era algo parecido a una pirámide escalonada regular, con su escalinata; pero en la parte de detrás, la estructura era circular, y estaba coronada probablemente por una torre. Este edificio pudo servir de observatorio; y, ciertamente, pudo servir de modelo para el posterior templo azteca de Quetzalcóatl en Tenochtitlán, así como para otras pirámides observatorio circulares de otros lugares de México.

El principal recinto ceremonial, a algo más de un kilómetro hacia el sur, se ubicó alrededor de una gran plaza cuadrada central, en medio de la cual se levantaba el Gran Altar. El templo principal se elevaba en la cúspide de una gran pirámide de cinco niveles en el lado oriental de la plaza. En la parte norte, una pirámide más pequeña, también de cinco niveles, servía de plataforma elevada para otro templo; estaba flanqueada por edificios de múltiples cámaras que muestran señales de fuego y que podrían haber servido para algún propósito industrial.

Cerrando el lado sur de la plaza, había unos edificios o vestíbulos alargados cuyos techos descansaban sobre hileras de pilares. Una cancha para el sagrado juego de pelota del tlachtli completaba el cuadrado de la plaza por el oeste (Fig. 17, reconstrucción de un dibujante sugerida por el arqueólogo P. Salazar Ortegón).
Figura 17
Entre este complejo principal de Tula Grande y el límite norte del recinto sagrado, existían como es natural varias estructuras y grupos de edificios; también se excavó otra cancha. En los complejos particulares y por todo el recinto, se encontraron muchas estatuas de piedra. Entre éstas, no sólo había estatuas de animales, como la del familiar coyote y la del no tan familiar tigre, sino también las de un semidiós reclinado llamado Chacmool (Fig. 18).
Los toltecas también esculpían estatuas de sus jefes, a los que solían representar como hombres de baja estatura. A otros, ataviados como guerreros y con el arma atl-atl (una espada curva o lanzadera de flechas) en la mano izquierda, se les representó en relieve sobre columnas cuadradas (Fig. 19a), tanto de perfil como vistos desde detrás (Fig. 19b).
Figura 18
Cuando se comenzó con el trabajo arqueológico metódico y sostenido en la década de 1940 bajo la dirección de Jorge R. Acosta, se dirigió la atención a la Gran Pirámide, que, frente al Gran Altar, tenía un obvio objetivo astronómico. Con el tiempo, los arqueólogos comenzaron a preguntarse por qué los indígenas de la zona se referían al desolado montículo como El Tesoro; pero cuando, tras comenzar las excavaciones, se encontraron con varios objetos de oro, los trabajadores insistieron en que la pirámide se elevaba sobre un «campo de oro» y se negaron a proseguir con el trabajo.
«Sea realidad o superstición -escribió Acosta-, lo cierto es que el trabajo se detuvo y ya nunca se volvió a retomar.»
Entonces, el trabajo se concentró en la pirámide más pequeña, a la que en un principio se le llamó Pirámide de la Luna, después Pirámide «B» y, por último, Pirámide de Quetzalcóatl. La designación proviene principalmente del largo nombre con que los nativos identificaban al montículo, que significa «Señor de la Estrella de la Mañana», supuestamente, uno de los epítetos de Quetzalcóatl, y de los restos de enyesados de colores y bajorrelieves que adornaban los niveles de la pirámide, evidenciando que sus ricas decoraciones estaban dominadas por el motivo de la Serpiente Emplumada.
Los arqueólogos creían también que había dos columnas redondas de piedra, de las que se habían encontrado varios fragmentos, que estaban talladas con la imagen de la Serpiente Emplumada, y que se elevaban como pilares del pórtico de la entrada del templo que había en la cúspide de la pirámide.
Figura 19
El mayor tesoro arqueológico oculto se encontró cuando los equipos de Acosta se dieron cuenta de que el lado norte de esta pirámide había sido alterado en época prehispánica. Algo parecido a una rampa parecía haberse agregado en mitad de este lado en lugar de la pendiente escalonada. Excavando allí, los arqueólogos se encontraron con que había una zanja en este lado de la pirámide, que alcanzaba bastante profundidad en su interior; y resultó que la zanja, que era tan alta como la pirámide, se había utilizado para enterrar en ella gran número de esculturas de piedra.
Cuando se sacaron, se pusieron de pie y se encajaron, se hizo evidente que eran partes de las dos columnas redondas del pórtico, de cuatro columnas cuadradas que se creía que habían sostenido el techo del templo de la pirámide, y de cuatro colosales estatuas de aspecto humano de más de cuatro metros y medio de altura, que acabarían siendo conocidas como los Atlantes (Fig. 20).
Éstas imágenes, que se cree que también hicieron las veces de cariátides (esculturas utilizadas como pilastras para sostener el techo o sus vigas), fueron re-erigidas por los arqueólogos en la cima de la pirámide cuando terminaron las obras de restauración. Cada uno de los Atlantes (como se ve en la Fig. 21) consta de cuatro secciones, que se tallaron de forma que encajaran.
Figura 20

Figura 21
La sección superior conforma la cabeza de la estatua, que lleva un tocado de plumas, sujetas con una banda decorada con símbolos de estrellas; dos objetos alargados cubren las orejas. Los rasgos faciales no son fácilmente identificables y, hasta ahora, han hecho inútil la comparación con cualquier grupo racial conocido; pero, aunque las cuatro caras tienen la misma expresión facial remota, un examen de cerca demuestra que son ligeramente diferentes e individuales.

El torso está compuesto por dos secciones. El principal rasgo de la sección superior o del pecho es una gruesa coraza cuya forma se ha comparado con la de una mariposa. La parte inferior del torso tiene su rasgo principal en la zona posterior; es un disco con un rostro humano en el centro, rodeado por símbolos aún no descifrados y, en opinión de algunos, una «corona» de dos serpientes entrelazadas. La sección de abajo del todo otorga muslos, piernas y pies -con sandalias- a los gigantes. Una cinta sostiene en su lugar estos aditamentos; bandas en los brazos, ajorcas y taparrabos completan el elaborado atuendo (véase Fig. 21).

¿A quiénes representan estas estatuas gigantes? Sus descubridores las llamaron «ídolos», convencidos de que representaban a las deidades. Autores populares les llamaron Atlantes, lo cual suponía que pudieran haber sido los descendientes de la Diosa Atlatona, «la que brilla en el agua», o que pudieran haber venido de la legendaria Atlántida.

Los expertos, menos imaginativos, los ven simplemente como guerreros toltecas, que sostienen en la mano izquierda un manojo de flechas, y un atl-atl en la mano derecha. Pero esta interpretación posiblemente no es correcta, pues las «flechas» de la mano izquierda no son rectas, sino curvas; y hemos visto que el arma de la mano izquierda era el atl-atl. Al mismo tiempo, el arma que tienen en la mano derecha (Fig. 22 a) no es curva, como debería ser el atl-atl; ¿qué es, entonces?

Este instrumento más bien parece una pistola en su funda, sostenida con dos dedos. Una interesante teoría sugiere que no se trataba de un arma, sino de una herramienta, una «pistola de plasma», según propuso Gerardo Levet (Misión fatal). Levet descubrió que una de las pilastras cuadradas que representaban a jefes toltecas tenía, grabada en la esquina superior izquierda (Fig. 22b), la imagen de una persona con un zurrón a la espalda y con la herramienta en cuestión en la mano; ésta la usa como un lanzallamas para dar forma a la piedra (Fig. 22c).

Esta herramienta es, incuestionablemente, el mismo instrumento que sostienen los gigantes en su mano derecha. Levet sugiere que era una «pistola» de alta energía que se utilizaba para tallar y grabar las piedras, e indica que estas antorchas termorreactoras se utilizaron en nuestros tiempos para esculpir el gigantesco monumento de la Montaña de Piedra de Georgia.
Figura 22
La importancia del descubrimiento de Levet puede ir más allá de su propia teoría. No hace falta buscar herramientas de alta tecnología para explicar las tallas de piedra, dado que por toda América Central se han encontrado tallas y estelas de piedra, creaciones de los artistas nativos. Por otra parte, la herramienta representada puede explicar otro enigmático aspecto de Tollan.

Los arqueólogos, después de examinar las profundidades de la pirámide, tras haber quitado el suelo de la rampa, descubrieron que la pirámide externa y visibleestaba construida sobre otra pirámide ocultamás antigua, cuyos escalonados niveles se encontraban a alrededor de dos metros y medio de distancia de cada lado. También descubrieron las ruinas de unos muros verticales que sugerían la existencia de cámaras interiores y pasadizos dentro de la pirámide más antigua (pero no se profundizó en estas pistas).

Se encontraron con un detalle extraordinario –una tubería de piedra hecha de secciones tubulares que encajaban a la perfección (Fig. 23), con un diámetro interior de 45 centímetros. Aquella larga tubería estaba instalada en el interior de la pirámide, en el mismo ángulo de la pendiente original, y discurría a través de toda su altura.
Figura 23
Acosta y su equipo supusieron que la tubería habría servido para drenar el agua de lluvia; pero esto se podría haber hecho sin una instalación interna tan complicada, y con sencillas tuberías de arcilla, en lugar de con aquellas secciones de piedra esculpidas con tanta precisión. La posición y la pendiente del extraño, si no único, artilugio tubular era obviamente parte del plano original de la pirámide, y se integraba en el objetivo de la estructura.
El hecho de que las ruinas de los edificios adyacentes, con muchas cámaras y plantas, sugieran algún proceso industrial, y el hecho también de que, en la antigüedad el agua del río Tula se canalizara para que discurriera por estos edificios aumenta las posibilidades de que en este lugar, al igual que en Teotihuacan, hubiera tenido lugar algún tipo de proceso de purificación o refinado en un período ciertamente primitivo.

Lo que viene nos viene a la cabeza ahora es esto: ¿no seria esta enigmática herramienta un artilugio para romper piedras en busca de mineral, en lugar de un aparato para tallar la piedra? ¿No seria, en otras palabras, una sofisticada herramienta de minería?

¿Y no sería oro el mineral que se buscaba?

Que los talantes estuvieran en posesion de herramientas de alta tecnología hace mas de mil años en el centro de México, plantea la cuestion de quienes eran. Ciertamente, a juzgar por sus easgos faciales, no eran de America Central; y probablemente eran «dioses», y no hombres mortales, si el tamaño de las estatuas es un indicio de veneración, pues junto a estas figuras gigantes se erigieron las columnas cuadradas en las cuales aparecían, a tamaño natural, las imágenes de los gobernantes toltecas.

El hecho de que, en algún momento de la época prehispánica, las colosales imágenes fueran desmontadas, bajadas cuidadosamente a las entrañas de la pirámide y enterradas allí, supone cierto grado de santidad. De hecho, todo viene a confirmar la afirmación de Sahagún, citado antes, de que, cuando los toltecas abandonaron Tollan, «enterraron muchas cosas», algunas de las cuales, aún en la época de Sahagún, «se sacaron de debajo de tierra y no sin admiración por su belleza y artesanía».

Los arqueólogos creen que los cuatro Atlantes se erigían en la cima de la Pirámide de Quetzalcóatl, dando soporte al techo del templo que había allí, como si estuvieran sosteniendo un dosel celestial. Éste es el papel que jugaban en las creencias egipcias los cuatro hijos de Horus, que sostenían el cielo en los cuatro puntos cardinales.

Según El Libro de los Muertos egipcio, eran estos cuatro dioses, que conectaban Cielo y Tierra, los que acompañaban al faraón fallecido hasta una escalera sagrada desde donde ascendería al cielo para la otra vida eterna. Esta «escalera al cielo» se representó jeroglíficamente como una escalera sencilla o doble, representando la última una pirámide escalonada (Fig. 24a).
¿Era sólo una coincidencia que el símbolo de la escalera decorara las paredes alrededor de la pirámide de Tollan y se convirtiera en el principal símbolo iconográfico azteca (Fig. 24b)?
Figura 24
En el centro de todo este simbolismo y estas creencias religiosas de los pueblos nahuatlacas estaba su dios-héroe, dador de todos sus conocimientos,Quetzalcóatl -«la Serpiente Emplumada». Pero se podría preguntar: ¿qué era una serpiente «emplumada», si no fuera una serpiente que, a semejanza de un pájaro, tuviera alas y pudiera volar?

Y si esto es así, la idea de Quetzalcóatl como «Serpiente Emplumada» no sería otra que la idea egipcia de la Serpiente Alada (Fig. 25) que facilitaba la transfiguración del faraón fallecido para el reino de los dioses imperecederos.

Además de Quetzalcóatl, el panteón náhuatl estaba lleno de deidades asociadas a las serpientes. Cihuacóatl era la «Serpiente Hembra». Coatlicue era «la de la falda de serpientes». Chicomecóatl era «Siete Serpiente». Ehecacoamixtli era «Nube de serpientes del viento», etc. Al gran dios Tláloc se le representó frecuentemente con la máscara de una serpiente doble.
Y así, inaceptable como sólo esto podría ser para los expertos pragmáticos, la mitología, la arqueología y el simbolismo llevan a la inevitable conclusión de que el centro de México, si no toda América Central, fue el reino de los dioses Serpiente -los dioses del antiguo Egipto.

Figura 25
 por Zecharia Sitchin
bibliotecapleyades.net

3 comentarios

REPTILIANOS….JOHN RHODES…..(1)

Cuando los reptiles dominaban la tierra, los mamíferos de la época no eran más grandes que los actuales ratones. Cuando el primer hombre pisó la tierra, el reinado de los reptiles había desaparecido hacia millones de años’
Pese a esto, la fascinación del hombre por los reptiles se remonta a los albores de la humanidad. Casi todas las culturas de la tierra tienen en su panteón seres sobrenaturales de naturaleza de reptil, muchos de ellos hablan de humanoides con apariencia de reptil con los cuales han tenido intercambio de conocimiento, aprendiendo de ellos técnicas de agricultura, vivienda y guerra. Muchos los llaman los dioses colonizadores, otros los llaman los antiguos astronautas.
Dos cosas son comunes a estos reptiles mitológicos, la gran mayoría de estos seres son hostiles a los seres humanos y, al mismo tiempo, son los responsables de proveer con conocimiento y tecnología a las diferentes culturas.
Los reptilianos son comparables en tamaño y contextura física a los humanos, pero su piel está cubierta por escamas y sus ojos son amarillos con una línea negra en la mitad. Llegaron a la Tierra directamente de la constelación Alpha Draconis por lo que también se les conoce como Draconianos.
A diferencia de otras razas extraterrestres, los reptilianos llegan al planeta cuando la humanidad estaba en sus inicios, decenas de miles de años en el pasado. Al llegar montaron su base en el continente conocido como Lemuria, pero enviaron representantes a todo el mundo para instruir y moldear a los jóvenes seres humanos. Su intención desde el inicio, fue convertir al planeta en su segundo hogar y al hombre en su esclavo, pero al parecer el planeta aun no tenía las condiciones necesarias para ser habitado por ellos (muchos afirman que los reptilianos que están aquí son genéticamente modificados para soportar las condiciones actuales de la tierra, pero la mayoría de los reptilianos no la resistirían).
Lemuria es destruido, unos dicen que en un accidente u experimento reptiliano, otros afirman que fue una guerra entre los reptilianos de Lemuria y otra raza que habitaba la Atlántida. De todas maneras los reptilianos que quedan en la tierra deciden refugiarse en el iinframundo, desde donde seguirán dirigiendo la evolución humana, mientras el resto vuelve a su planeta natal a preparar la invasión.
Los investigadores en el fenómeno reptil concluyen que por lo menos algunos se originan en la constelación estelar de Draco . El sistema de Draco incluye la estrella Thurban, una vez la Estrella Polar del Norte, por la que las pirámides egipcias son orientadas. De acuerdo con la investigación de autor Graham Hancock, el antiguo complejo de templos en Angkor Wat en Camboya es una réplica de la constelación de Draco como habría estado en 10.500 AC. Ésta es la época cuando la Tierra y sus personas, humanos y extraterrestres, habrían estado recuperándose del cataclismo de 11.000 AC y reconstruyendo su civilización.
John Rhodes, uno de los más importantes de los investigadores de la presencia reptil, dice que podrían ser invasores del espacio que se mueven de planeta a planeta, infiltrando encubiertamente la sociedad anfitriona y prevaleciendo al final. El ejército reptil, se dice, lleva a cabo raptos de formas de vida mientras sus científicos estudian la biología e introducen el código genético reptil en especies que ellos desean manipular. Esto involucra un programa de cruzamiento y eso es precisamente lo que los textos sumerios están describiendo en relación con los Anunaki. Rhodes añade que:”Desde sus bases subterráneas, los ETs militares reptiles . . (Establecieron)…. una red de infiltrados cruzados humano – reptil dentro de varios niveles de los complejos industriales militares, organismos gubernamentales, grupos de OVNI / paranormal, órdenes religiosas y fraternidades (sacerdotes),etcétera, de la cultura de la superficie. Éstos cruzados, algunos inconscientes de sus instrucciones de”control mental” genéticas de reptil, interpretan sus papeles subversivos como “agentes reptiles”, preparando el escenario para una invasión de ET conducida por reptiles.”

Deja un comentario

Chitauri: Los Terribles Dioses Lagarto de la Tradición Zulú…(3)


GRANDES CAUDILLOS PARA SEMBRAR LA DISCORDIA

Otra cosa que nuestra gente dice es que los Chitauri se alimentan de nosotros como buitres. Ellos nos crían, llenan a algunos de nosotros de cólera y grandes ambiciones, y hacen de esta gente que ellos criaron, grandes guerreros que realizan terribles guerras. Pero, en fin, los Chitauri no permiten a estos grandes líderes, a estos grandes jefes y reyes de guerra, que mueran en paz.
El guerrero es usado para crear la mayor cantidad de guerra posible, para matar a cuanta gente pueda, y a esos que él llama enemigo. Y, al final, el guerrero tiene una muerte horrible, con su sangre derramada por otros. Y este fenómeno lo he visto en la historia de mi gente, una y otra vez.
Nuestro gran Rey Shaka Zulú peleó más de 200 guerras durante su reinado de 30 y pico de años. Ergo, fue masacrado y tuvo una muerte muy violenta. Él murió siendo un hombre vencido quien, por la muerte de su madre, ya no tenía poder para ganar más batallas. Y antes de Shaka Zulú, había otro rey que entrenó a Shaka para que fuera el gran rey que fue. Ese rey se llamaba Dingiswayo.
Dingiswayo luchó grandes guerras para unir a la gente Zulú en una gran tribu. Él había visto a la Gente Blanca del Cabo y pensó que, uniendo a su gente en una gran nación, podría repeler la amenaza de la Gente Blanca. Pero lo que pasó fue que, después de ganar muchas batallas para unir muchas tribus, el Rey Dingiswayo fue repentinamente afligido por una enfermedad de la vista que casi lo deja ciego.
Él escondió este secreto de que no podía ver más. Pero este aterrador secreto fue descubierto por una mujer, una reina de otra tribu, llamada Ntombazi. Ntombazi tomó un hacha y decapitó a Dingiswayo, luego de haberlo engañado para que entrara a su cabaña dándole comida y cerveza.
También existe un fenómeno similar con grandes Jefes Blancos: Napoleón en Europa, quien murió miserablemente en una isla solitaria del Océano Atlántico; Hitler, también en Europa, que murió poniendo una pistola en su boca y matándose, nos dicen; Atila el Huno, que fue asesinado por una mujer; y muchos otros grandes jefes que tuvieron un triste final después de haberle propinado miseria y muerte a cuanta gente pudieron.
El Rey Shaka fue apuñalado hasta la muerte por su medio hermano, con la misma flecha que él utilizó para matar a grandes cantidades de personas rápidamente. Y Julio César se encontró con el mismo destino, al igual que nuestro Shaka Zulú, luego de haber conquistado muchas naciones. Siempre el Guerrero Héroe tiene un final que parecía no debía tener.
El Rey Arturo, en Inglaterra, fue asesinado por su propio hijo, Mordred, luego de un longevo y exitoso reino. Puedo continuar. Ahora, todas estas cosas, si uno las junta, demuestran que existe un poder que nos guía hacia un río oscuro de autodestrucción. Y entre más pronto lo sepamos, mejor será para que podamos, quizás, hacerle frente.
Ellos ponen a seres humanos contra seres humanos. ¿Sabe lo que a ellos les gusta? Les gustan los fanáticos religiosos. Aquellos que están muy involucrados con la religión son muy populares entre los Chitauri.
SE ALIMENTAN DE EMOCIONES INTENSAS
Ellos se alimentan de las emociones humanas en general. De emociones muy, muy intensas. Por ejemplo, a nosotros se nos dice que si uno ve a un Chitauri entre los arbustos o parado por ahí mirándote, y si tú estás acompañado por tu esposa o novia, debes proceder inmediatamente a hacerle el amor, y liberar tantas emociones como te sea posible. Esto complacerá al Chitauri y se alejará de ti sin hacerte daño.
Hay otra cosa. Se nos dice que los Chitauri son alimentados con la energía que es generada cuando cientos de mentes humanas, o una sola, comienza a pensar en ciertos niveles. Se nos dice que los Chitauri quieren mantener nuestros pensamientos en ciertos niveles, y ellos nos recompensan dándonos una larga vida.
¿Por qué es que en las grandes Universidades de este Planeta, uno encuentra profesores que piensan en ciertos niveles y logran vivir una inusual larga vida? Raymond Dart, Robert Broom… Estos profesores vivieron por largo, largo tiempo.
[NX: Raymond Dart y Robert Broom, fueron dos de los tres paleontólogos pioneros en buscar los orígenes del hombre en Sudáfrica. Dart descubrió al Australopitecus Africanus, viviendo hasta los 95 años. Broom, curiosamente, fue el primero en especializarse en el estudio de fósiles reptiles y de mamíferos con características reptiles, viviendo hasta los 85 años].
Y Mai-Ant-Mai, la última Zanuzi sudafricana, aparte de mí, se encuentra tan activa como una joven mujer, cuando ya se encuentra cerca de los 99 años. Mi madrastra, Rose, ha perdido ya a la mayoría de sus hijos, pero ella continúa con vida. Extrema longevidad es la recompensa de los Chitauri para quienes llegan a pensar en cierta forma.
SACRIFICIOS HUMANOS
El Señor David Icke compartió un poco conmigo. Me dijo que la gente de cabello rubio es sacrificada por los Chitauri, y yo le conté, a cambio, lo que sabía de África.
No todos los africanos tienen cabello negro. Hay africanos que son considerados muy sagrados, muy santos. Éstos son los nacidos con cabello rojo natural, los cuales se cree que tienen un gran poder espiritual. En África, tales personas, africanos pelirrojos, eran víctimas de sacrificios, especialmente cuando llegaban a su madurez – fueran hombres o mujeres.
Hay algo más. Esta es una de las muchas cosas que a los Chitauri les gusta hacer en sus cuevas subterráneas, donde muchos fuegos se mantienen ardiendo. Nos han dicho que cuando un Chitauri se enferma comienza a perder una gran parte de su piel, es una enfermedad que los deja en carne viva.
Cuando estas criaturas se enferman así, una joven, una virgen, es usualmente secuestrada por un sirviente de los Chitauri y llevada a algún lugar subterráneo. Allí la chica es atada de pies y manos, la envuelven en una manta dorada, y la obligan a acostarse al lado del Chitauri enfermo, semana tras semana. Le dan comida, pero la mantienen amarrada y sólo la sueltan a veces para que pueda hacer sus necesidades.
Se dice que luego que el Chitauri muestra señales de recuperación, entonces a la chica humana se le permite escapar. Le dan la oportunidad de escaparse, una oportunidad que en realidad no es tal. Cuando se escapa, cuando comienza a correr, es perseguida subterráneamente por unas criaturas de metal voladoras, y es recapturada en su máximos momentos de miedo, y totalmente exhausta.
Posteriormente, la acuestan en un altar de piedra y es cruelmente sacrificada. El Chitauri enfermo bebe de su sangre y se recupera. Pero la chica no debe ser sacrificada hasta estar muy, muy, muy asustada, porque si no está asustada, se dice que su sangre no salvará al Chitauri enfermo.
En efecto, debe ser sangre de un ser humano muy asustado. Ahora, la costumbre de perseguir a la víctima fue practicada por caníbales africanos. En tierra Zulú, en el último siglo, había caníbales, y sus descendientes, incluso ahora, te dirán, si confían en ti, que la carne del ser humano asustado y obligado a correr largas distancias tratando de escapar, sabe mejor que la carne de alguien que fue sencillamente asesinado.
Se dice que cerca de mil niños desaparecen cada mes en Sudáfrica. Desaparecen y jamás se vuelve a saber de ellos. Muchos creen, especialmente los periodistas, que es el resultado de asuntos de prostitución. Pero yo no pienso eso. Si verifican las historias de estos niños, no son de la calle. Son destacados niños estudiosos que sobresalen de los demás. No solo eso, también han desaparecido mujeres.
POR TODO EL MUNDO, LAS MISMAS HISTORIAS
Dondequiera que todavía existan chamanes y curanderos tradicionales, encontrará estas fascinantes historias. Ahora, déjeme contarle lo que hallé en Australia.
La gente aborigen de Australia, entre ellos mismos, se llaman Coorie, que significa «Nuestra Gente». Los Coorie de Australia creen en un Gran Dios Creador llamado Byamie. Un Shamán Coorie, y varios de ellos, me dibujaron retratos de este Byamie, y uno de ellos me mostró un dibujo en una piedra representando a este extraño Dios Creador que vino de las Estrellas.
Y cuando ellos colocaron su dibujo frente a mí, lo que mostraba era al Chitauri que yo conocía desde mi iniciación africana. Tenía la cabeza grande. Tenía ojos grandes, que fueron acentuados por el pintor. No tenía boca, tenía brazos largos y piernas increíblemente largas. Señor, esa era la típica representación de Chitauri, el mismo que yo conocía de mi propia gente en África. Me pregunté: «¿Por qué? Aquí estoy en un país, a miles de millas de mi África, y estoy viendo a un ser conocido como Biamai o Bimi, que es la criatura que yo, un africano, reconozco».
Entre los Nativos Americanos, encontré que, por ejemplo, entre ciertas tribus en América, tribus como la de la gente Hopi, y aquella gente que permanece en esos edificios llamados Pueblo, tienen a unas criaturas que llaman Katchinas. Incluso esta gente usa máscaras y se disfraza como dichas criaturas.
Y algunos de estos Katchinas, son muy, muy altos, con una cabeza redonda grande. Exactamente como tenemos en África. Hallé criaturas similares en América. En África las llamamos criaturas Egwugwu, o por otro nombre como Chinyawu. Los Katchina de los Nativos Americanos, y los Chinyawu de nuestra gente, son seres idénticos.
cronicasdelgirku.blogspot.com.

Deja un comentario