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Entes, Parásitos del Cuerpo Energético escrito por Samuel Sagan 3º parte

Entes, Parásitos del Cuerpo Energético

CAPITULO 3

PERSPECTIVAS TAOISTAS ACERCA DE LOS ENTES

Para llevar a cabo un acertado estudio de los entes, necesitaremos presentar algunos modelos de entendimiento. Pero antes, debemos aclarar un punto; no estoy sugiriendo que estos modelos expliquen todo lo que hay que saber acerca de los entes, y menos aún provocar que a través de estos se compruebe su existencia. El propósito de los próximos tres capítulos es bastante distinto. Primero que nada, observaremos como los entes se han explicado en el marco de otros contextos, como lo son el pensamiento tradicional chino y el hinduismo. Segundo, veremos como estos conceptos pueden relacionarse con nuestros estudios ayudándonos así a distinguir los patrones de comportamiento de los entes.

3.1 Xie Qi, ‘energías perversas’

Empecemos con el concepto de Xie Qi o ‘energía perversa’ como lo ha desarrollado la medicina tradicional china. 4 Para evitar cualquier confusión, permítaseme decir que, entes y energías perversas, no son lo mismo. Sin embargo, vale la pena examinar los conceptos de Qi y Xie Qi, ya que nos ayudarán a aclarar los puntos relativos a los entes.

Dado que nuestro principal propósito es adentrarnos en el pensamiento de la China antigua, hablaré de la acupuntura vista específicamente desde el punto de vista taoísta, y no como los comentaristas modernos han tratado de explicarla científicamente. Desde un punto de vista tradicional, la acupuntura se basa en la armonización de las circulaciones de lo que los chinos han llamado el Qi. Literalmente, la palabra Qi significa ‘aliento’. Sin embargo, el concepto de Qi va más allá del proceso de respiración. En la medicina china, el Qi se refiere a la energía que no es física, pero que sostiene la vitalidad y el funcionamiento del cuerpo físico. El concepto de Qi es muy similar al prāṇa (fuerza vital) de los hindúes. Así como en chino la palabra Qi significa aliento, ocurre lo mismo con la palabra prāṇa del sánscrito. El prāṇa de la tradición india representa el principio que mantiene al cuerpo físico con vida de la misma manera que el Qi de la tradición china. Así como cualquier desorden del Qi resulta en alguna enfermedad, lo mismo pasa con el prāṇa. De la misma manera que el Qi está circulando permanentemente en el cuerpo a través de los meridianos, el prāṇa circula en los nāḍīs.

Hay dos puntos a enfatizar para poder entender el concepto del Qi. Primero, el Qi no es una energía física. Por lo tanto, desde la perspectiva del Tao, no tiene ningún sentido el intentar reducir la acupuntura a cierto tipo de acción refleja del sistema nervioso, como se ha expuesto en el mundo actual. Los nervios forman parte del cuerpo físico, hecho de carne, huesos, venas, etc. Los chinos perciben al Qi como una energía de naturaleza mucho más sutil que las estructuras físicas. El Qiimpregna todas las partes del cuerpo físico, les da vida y hace que funcionen– pero no puede ser reducido a ninguno de éstos.

El segundo punto es que no todo el Qi, o ‘energías’, son consideradas por los chinos como algo benéfico para la salud. A este respecto, la gente tiende a confundirse por la palabra ‘energía’. Ellos piensan: “Si es energía, debe ser buena para mí. No es posible sobresaturarse de energía.” Esto provoca que se descuide el lado cualitativo del Qi. De hecho hay una gran diversidad de energías Qi, algunas favorecen al cuerpo, otras son tóxicas.

Una postura que dice “cualquier tipo de Qi debe ser bueno para mí” podría compararse con decir que “mi cuerpo físico está conformado de sustancia física, por lo tanto, cualquier sustancia física debe ser buena para mi cuerpo.” Por ejemplo, tome sólo un poco del extremadamente eficiente cianuro y a¡allí acabo la vida su cuerpo físico! Así como muchas sustancias físicas son tóxicas si se introducen en su cuerpo, pasa lo mismo con una gran variedad de Qi.

Xie Qi, o ‘energías perversas’, es el nombre que los chinos le dan a esas energías tóxicas. En la palabraXie QiQi significa energía o fuerza vital, mientras que Xie significa viciado, corrupto, irregular, inortodoxo. Xie Qi se refiere a las influencias medioambientales insalubres que debilitan el sistema y crean enfermedades.

Por supuesto que las energías perversas, Xie Qi, no son letales, así como sólo son fatales algunas sustancias físicas que son tóxicas. Por mucho tiempo, muchas energías perversas podrían no crer enfermedades, o ni siquiera desórdenes funcionales en el cuerpo. Sin embargo, crean desórdenes funcionales del Qi en el cuerpo, una disonancia que altera el equilibrio de la capa del Qi. De acuerdo con los chinos, mientras más temprano se corrige el desorden del Qi, más se podrá asegurar la prevención de enfermedades. Esto se debe a que en la mayoría de los casos, antes de que se cristalice un desorden físico en una enfermedad, ya existe un desorden del Qi. Al reconocer y armonizar los desequilibrios del Qi, es posible prevenir muchas enfermedades. Este énfasis en la medicina preventiva se refleja en el hecho de que los chinos de la antigüedad solamente le pagaban a su médico mientras se mantuvieran sanos, y dejaban de pagarle cuando éstos contraían una enfermedad -¡un concepto que hoy en día deberían considerar todos aquellos embajadores de la salud!

En la frase ‘energía perversa’, el adjetivo ‘perversa’ puede ser malinterpretado, ya que da la idea de algo que está intrínsicamente mal, o que es malvado o maléfico. Las energías perversas no son nada de esto. Simplemente sucede que el cuerpo humano no es el lugar adecuado para ellos. Un mejor término podría ser ‘energías fuera de lugar’ o ‘energías mal ubicadas’. Permítasenos ilustrar este punto con dos ejemplos. Supongamos que a usted le dieran para respirar únicamente bióxido de carbono y nada de oxígeno– usted se moriría. Para usted el bióxido de carbono actúa como un factor ‘perverso’ letal (físico). Sin embargo, una planta puede respirar ese mismo bióxido de carbono sin problemas. Por otro lado, si solamente se le diera oxígeno a la planta, en lugar de bióxido de carbono, la planta moriría sofocada. Es así como podemos decir que lo que apoya a ciertos sistemas de vida, es tóxico para otros.

Otro ejemplo es aquel de las bacterias en una composta. Para los alquimistas, la composta siempre ha sido algo digno de admirarse y objeto de profunda meditación; se basa en la descomposición, y de la misma manera es la base de la fertilidad en la Naturaleza. Piense en todas las bellezas naturales: el pasto, los árboles, las flores, las frutas. Todas estas se basan en la descomposición que comienza en la tierra. Mientras más descomposición, más fértil será el suelo. Y mientras más bacterias, más descomposición. Ahora supongamos que las bacterias de la composta encuentran la manera de llegar a su sistema digestivo y le provocan una enfermedad. Para usted, las bacterias se han convertido en un factor perverso. Aún así, son las mismas bacterias que embellecen la composta. No hay nada maléfico ni malo en estas bacterias, simplemente están en el lugar equivocado mientras están proliferando en su intestino. Lo mismo aplica con las energías perversas. No es que exista nada intrínsecamente malo acerca de las mismas. Simplemente están en el lugar equivocado al estar unidas a su Qi.

Por ejemplo, algunos tipos acuosos de Qi son perfectamente normales en ambientes pantanosos. Sin embargo, si la misma energía es mezclada con el Qi de su hígado y permanece allí, resultará en cierto sentimiento de incomodidad, posiblemente hasta fatiga y pereza en el sistema digestivo. Usted no se sentirá necesariamente enfermo, pero sentirá que algo no está bien en su hígado. De hecho, muchas personas tienen el sentimiento de que hay algo congestionado o gris en su hígado, como algo borroso que no pueden definir. Van de doctor a doctor y ninguno de ellos encuentra nada malo, ya que el desorden no ha aparecido todavía en un nivel físico. Simplemente hay falta de armonía en la capa delQi.

Las energías perversas no son lo mismo que los entes. No obstante, comparten características similares. Por ejemplo, tanto las energías perversas como los entes son elementos ajenos que no pueden ser digeridos o integrados adecuadamente. Así, permanecen dentro del sistema humano como algo no físico y extraño. Tocaremos estos puntos más adelante, sin embargo, una de las principales diferencias es que los entes son más difíciles de desalojar que las energías perversas.

3.2 El Po y el Hun

Kuei 5 es la principal palabra china utilizada para referirse a un ente. Para poder entender como los habitantes de la China antigua veían la naturaleza y el origen de Kuei, uno deberá entender primero el concepto que ellos tenían de la sique humana. De acuerdo a ellos, los seres humanos no tienen un alma, tienen diez. En algunos textos, el número es todavía más grande – hasta Bai Shen, ‘cien almas’, lo que puede también entenderse como un número infinito de ‘partes del alma’. Sin embargo, los textos más tradicionales se limitan a diez almas o ‘partes del alma’: siete Po y tres Hun.

El Po es en algunas ocasiones llamado también las siete emociones: enojo, deseo, miedo, tristeza, dicha, 6 amor y odio. 7 En otras palabras, el Po se refiere a esa parte de la sique de la que surgen las emociones condicionadas. Por otro lado, el Hun, se refiere a las partes más espirituales de la sensibilidad y el intelecto humano. Así el Po se dice que es grueso, opaco y pesado, mientras que elHun es ligero, transparente y sutil. 8 Para que un ser humano tenga vida, debe darse una combinación de Po y Hun. De la misma manera, el Po es el primero en llegar. De hecho se dice que es sólo cuando el bebé sonríe por primera vez que el Hun ha llegado. No obstante, el desarrollo del Hun no se completa antes de los treinta. Los cambios emocionales corresponden al tumulto causado por la capa Po, que a su vez afecta al Hun de una manera negativa. Hay una manera muy poética de expresar en Chino un gran miedo: “mis tres Hun están inquietos y mis siete Po están totalmente confundidos.” 9 La vida del individuo en la tierra continua siempre y cuando el Po y el Hun se mantengan unidos en el cuerpo.

La doctrina del Hun y el Po introduce un concepto esencial: el de multiplicidad de la sique. En los lenguajes occidentales está implícitamente aceptado que la sique o el alma es una sola. Esto se refleja en expresiones como ‘mi alma’, ‘pobre alma’, ‘un alma perdida’. Obviamente sólo existe un alma por persona – nada más. Para poder tomar en cuenta las diversas reacciones y patrones de comportamiento, uno debe tener la capacidad de discernir entre las diferentes subpersonalidades o personajes dentro del mismo individuo. Sin embargo, estos personajes son entendidos como diferentes aspectos de la misma sique.

Los chinos, por el otro lado, no sólo tenían un sistema en el que se consideraban las subpersonalidades sino que fueron más allá y consideraron que había tan poca unión entre estas subpersonalidades que era imposible el reagruparlas dentro de una misma alma. Dividieron a la sique humana en siete Po y tres Hun, reconociendo, de esta manera, que cada parte tenía una existencia independiente. El Po y el Hun tienen naturalezas radicalmente opuestas. Vienen de diferentes lugares y, como lo veremos más adelante, tienen diferentes destinos después de la muerte. No forman parte de la misma alma o espíritu, sino que son diferentes ‘cosas’ que vienen de diferentes lugares. Se mantienen unidos sólo mientras el individuo esté vivo y se separan de nuevo cuando muere.

Más aún, los chinos describen la existencia humana como un antagonismo permanente entre el Hun y el Po, en donde el Po intenta constantemente suprimir al Hun. Las proporciones se indican claramente (siete contra tres), lo que resulta en una manera interesante de cuantificar la naturaleza humana. Sin embargo, sería muy simple el intentar limitar este antagonismo entre el Hun y el Po como si fuera una pelea entre las tendencias sicológicas del ‘bien’ y el ‘mal’. Ya que no es sólo en el Po en donde se encuentran el enojo y el odio, sino también la dicha y el amor (condicional). Esto indica que la perspectiva del Hun–Po no está únicamente basada en la moral, sino en un entendimiento más profundo de la variedad de partes que constituyen a un ser humano. 10 Con esto no queremos decir que, según lo que los chinos de la antigüedad han observado, no hay nada permanente o eterno en el ser humano, según. En su sistema, el Shen es el que es considerado como el equivalente del Ser Superior, o Espíritu. No obstante, los chinos tenían una percepción muy clara de la separación entre el Espíritu y el alma – o mejor dicho, Espíritu y almas. Ellos veían a las almas como partes de ellos mismos, así como nosotros vemos nuestros órganos: sí, importantes, pero separados, transitorios, y hasta cierto punto reemplazables.

3.3 Kuei, o entes

Mientras un individuo esté con vida, el Hun y el Po se mantienen unidos y sus interacciones resultan en las diferentes modalidades de la vida sicológica. Sin embargo, en el momento de la muerte, el Po y elHun se dice que se separan, de una manera que asemeja la fragmentación astral descrita en el próximo capítulo. En el modelo chino, después de la muerte y debido a la polaridad descendiente, el Popermanece unido a la tierra. Mientras que el Hun, debido a la tendencia que tiene a moverse hacia arriba, asciende a los mundos espirituales, siguiendo al Shen (que equivale al Ser Superior o Ego Superior). Después de la muerte, una vez llevada a cabo la separación de las diferentes partes que constituyen al ser humano, estas partes dejan de llamarse Po y Hun, para ahora llamarse Kuei y Shen.

Shen es el Espíritu, el lado trascendental del ser humano. 11 La palabra también puede significar ‘Dios’, el ‘Espíritu Supremo’, todos los ‘espíritus celestiales’ o también ‘milagroso’ o ‘sobrenatural’. Sin embargo, debido a costumbres en el uso del lenguaje, Shen también se utiliza con el significado de ‘alma’ sin tener una definición muy precisa. Por ejemplo, cuando se habla de los diez espíritus o almas, o de los cien espíritus (Bai Shen), se utiliza la palabra Shen12 Después de la muerte se dice que todas o al menos algunas partes de Hun siguen a Shen en el camino de la ascención.

El resto de las almas o espíritus, por decir el Po y posiblemente partes del Hun, permanecen en el plano físico y se convierten en el Kuei13 Por lo tanto Kuei, o los fragmentos de la sique del difunto, se quedan en la esfera de la existencia humana, o muy cerca de ella, mientras que el Shen y el Hun se van hacia los mundos espirituales que están completamente alejados del alcance de los seres humanos. Los chinos de la antigüedad hablaban de Kuei como las ‘almas errantes’ o los vestigios del muerto: espíritus avaros e insatisfechos. El Kuei necesita ser alimentado y pacificado con las ofrendas, de lo contrario hostigará a los vivos. En la literatura china existen muchas historias acerca del Kuei, de las cuales se tiene el siguiente ejemplo.

Un día un jinete de la guardia imperial estaba cazando en el campo cuando pasó junto a un pozo, de donde un anciano sacaba agua. El caballo de pronto perdió el control y empezó a galopar frenéticamente. Antes de que el guardia pudiera hacer algo, el caballo golpeó al anciano, empujándolo al pozo. Unos segundos después, el jinete recobró el control del animal y salió huyendo a toda prisa.

El relato no termina aquí. La siguiente noche, el anciano apareció en forma de espectro en la casa del guardia y comenzó a romper los platos, destrozó las ventanas de papel, insultó y aterrorizó a toda la familia. Todos comprendieron inmediatamente que se trataba de un Kuei. El guardia intentó pedir disculpas: “No fui yo. Fue mi caballo quien lo empujó al pozo.” El Kuei contestó: “¡Qué deshonra a tus ancestros, tú, sinvergüenza asqueroso! ¡Tal vez fue tu caballo quien me empujó al pozo, pero fuiste tu quien huyó sin siquiera intentar ayudarme a salir!” Y así: el poltergeist–Kuei continuó destrozando lo que estaba a su paso. La familia entera se arrodilló prometiéndole ofrendas al Kuei si los perdonaba. “Eso no es suficiente,” dijo el Kuei, “Quiero que ustedes hagan una tablilla con mi nombre y que me ofrezcan exactamente los mismos rituales que hacen para sus propios ancestros.” Ellos aceptaron. ElKuei les dió su nombre para hacer la tablilla. Cada día, la familia hizó el ritual y puso las ofrendas. Y así el Kuei se mantuvo en silencio.

En los años que siguieron, el guardia evitó cuidadosamente pasar por el área del pozo. Pero un buen día, mientras escoltaba al emperador, no tuvo más remedio que visitar el lugar. Para su sorpresa, el mismo hombre estaba cerca del mismo pozo. El guardia entró en pánico, pero sus deberes le impidieron salir huyendo. El anciano lo reconoció inmediatamente, se precipitó hacia el hombre y lo derribó del caballo. El guardia estaba tan asustado que no pudo defenderse mientras el anciano lo golpeaba con un palo. “¡Allí estás bandido despiadado!, dijo el anciano. “¡Por fin te encontré!” Todos los demás jinetes se burlaban de su camarada, quien era un hombre bastante grande y que, sin embargo, no se había podido defender de un anciano decrépito que lo insultaba y golpeaba.

“Pero, pero…”, protestó el guardia, “¿acaso mi familia no le puso ofrendas diariamente? ¿acaso no pusimos la tablilla con su nombre?”

“Ofrendas, ofrendas, ¿qué ofrendas?”, respondió el anciano. “¿Está queriendo insultarme más de lo que ya lo ha hecho al pretender que soy un Kuei?”

De pronto, el anciano comprendió lo que había sucedido, se tranquilizó y dejó libre al guardia. El día siguiente, fue a visitar a la familia del guardia, a quien no tuvo dificultad de encontrar ya que la aldea entera se burlaba del jinete. Los miembros de la familia se aterrorizaron al ver al anciano venir. Pero, este los consoló diciendo: “No teman, ¡no soy un Kuei! “Enséñenme la tablilla.” Después de verla, el anciano exclamó: “¡Este no es mi nombre!”

Desde el principio, el incidente había sido obra de un malévolo Kuei. El Kuei asustó al caballo y después tomó la forma del anciano para crear estragos en la casa de la familia del guardia. Al hacer esto el Kueihabía encontrado una casa para vivir y había recibido sus ofrendas diariamente por varios años.

El anciano, quien practicaba algo de magia en sus tiempos libres, rápidamente hizo un conjuro para deshacerse del Kuei. Inmediatamente después se escuchó un rugido siniestro, entre agonía y carcajada. Y así, el Kuei nunca volvió. 14

En la China antigua los Kuei no sólo eran parte de la literatura y del folklore sino también de la vida diaria. En todos los asuntos y áreas de la vida era costumbre el tomar en cuenta a los Kuei y hacer rituales para protegerse de sus hostiles procederes. Como se ha dicho antes, el arte de la medicina reconocía a los Kuei como un factor causantes de enfermedades. De esta manera, de entre los 361 puntos de los 14 principales meridianos de acupuntura, 17 tienen la palabra Kuei como parte del primero o segundo nombres. También dentro del gobierno se tomaban en cuenta a espíritus de todos tipos y, de vez en cuando, se les dedicaban rituales para pacificarlos. Estos rituales eran considerados indispensables para asegurar la paz y prosperidad del reino.

Y en el largo plazo, ¿qué ocurre con el Kuei? De acuerdo a los chinos de la antigüedad, el Kuei no era inmortal. Su existencia era limitada y duraba hasta donde llegara su vitalidad. Después se disolvía. Lo que de la tierra es, a la tierra regresa; se vuelve composta y se reintegra en un ciclo universal.

3.4 Los cuerpos sutiles en pocas palabras

Para poder tener una adecuada dicusión acerca de los entes, deberemos definir ciertos términos.

El Qi, o fuerza vital, corresponde a lo que las corrientes esotéricas de occidente llaman el etérico. Elcuerpo etérico es por lo tanto la envoltura hecha de fuerza vital. El equivalente de la ‘envoltura hecha de prāṇa‘, o ‘prāṇa–maya–kośa‘ de la tradición india. De la misma manera en que los chinos observan al Qi impregnando el cuerpo físico en su totalidad, lo mismo sucede con el cuerpo etérico. Por ejemplo, uno podría tomar el ejemplo de la esponja (el cuerpo físico) empapado por el agua (el cuerpo etérico). Sin embargo, el cuerpo etérico también se extiende más allá de los límites del cuerpo físico. En la medicina tibetana, a veces se aplica acupuntura en puntos situados más allá de los límites de la piel, ¡es indoloro!

Los espíritus que los chinos llaman Po y Hun tienen correspondencia con lo que las corrientes esotéricas de Occidente llaman el cuerpo astral. 15 En resumidas cuentas, el cuerpo astral puede definirse como el nivel en el que tienen lugar los pensamientos y las emociones. Podríamos definirlo como el vehíclo de nuestra conciencia mental, que incluye la vida emocional.

La parte inmortal de los seres humanos es el Ser Superior, que nosotros llamaremos el Ego, o Ego Superior. Aquí, el Ego se escribe con E mayúscula para diferenciarlo del pequeño ego. 16

Esto nos da la oportunidad de presentar un modelo simple en el que se pueden distinguir cuatro partes básicas en los seres humanos: el cuerpo físico, el cuerpo etérico, el cuerpo astral y el Ego. Para el presente propósito consideraremos las palabras Ego, Ego Superior, Ser, Ser Superior y Espíritu como sinónimos.

Como antecedente a las discusiones de los siguientes capítulos, he aqu? un diagrama que indica la naturaleza de las energías perversas y entes en los cuerpos sutiles.

FISICO ETERICO ASTRAL EGO
ROCAS
PLANTAS
ANIMALES
SERES HUMANOS
ENTES
ENERGIAS PERVERSAS

http://www.clairvision.org/espanol/entes-parasitos-del-cuerpo-energetico.html

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Entes, Parásitos del Cuerpo Energético escrito por Samuel Sagan 2º parte

Entes, Parásitos del Cuerpo Energético

CAPITULO 2

LOS HECHOS (continuación)

2.1 Los entes desean algo

Hemos hablado de la tendencia general de los entes de disfrutar emociones intensas y placeres sensuales. La gran mayoría de éstos se enfocan en algo específico, una demanda en particular que buscan satisfacer rigurosamente una y otra vez.

¿Qué es lo que los entes desean?

  • Es posible que busquen satisfacer un deseo en particular o una adicción como beber, el sexo o las drogas.
  • Quizá se enfoquen en una emoción específica: dolor, melancolía, sufrimiento, castigo, culpabilidad, violencia, etc.
  • Posiblemente deseen que alguien los cuide y proteja.
  • Algunos entes únicamente quieren que los dejen solos, dormitando en un ambiente cálido y cómodo.

Puede haber muchas otras posibilidades, pero una de las características más comunes es que los entes están programados para ir en una dirección específica, que les permita repetir el mismo patrón una y otra vez.

Caso 2.1 Mujer de treinta y seis años, desempleada¿Qué tipo de alimentos disfruta? –Azúcar. Almidones. Que coma pan y mantequilla hasta saciarme. Quiere que esté gorda. No quiere que me vea atractiva. No quiere que me relacione. ¡Quiere que esté sola y me masturbe todo el tiempo! Eso es todo lo que le interesa.¿Qué le pasa cuando usted se masturba? –Lo hace sentirse pleno. Como si estuviera haciéndome el amor. Pero nunca es suficiente. Ahora veo claramente la imagen de su rostro. Parece violento. Realmente se ve como una persona violenta, perversa. Se parece un poco a mi abuelo, pero violento y sombrío.
Caso 2.2 Mujer de veintinueve años, gerente de una tienda¿Cómo se ve? ¿A qué se parece? –Es como si estuviera deteniendo mi quijada, como algo deteniéndome. Es oscuro y pesado. Como una abrazadera de metal alrededor de mi cabeza, deteniéndola. Ha estado allí por mucho tiempo. Se siente como la vibración que tengo cuando me dan esos dolores de cabeza. Es como tristeza y no la quiero sentir. Es como si me detuviera. Como algo muy pesado sentado en mis hombros. Como oscuridad.¿Qué es lo que quiere? –No lo sé. Se aferra a mí. Es muy exigente. Quiere algo. Es frío. Busca calidez. Se siente muy frío y pegajoso. Es raro. Lo he sentido antes, como una especie de pulpo, tambaleante. Está sentado en mi hombro. Sabe que es feo pero desea ser amado. Pero, a mí me parece muy desagradable. Tiene brazos largos, como queriéndose aferrar, como uno de esos animales marinos. Se alimenta de mí. Tiene una boca y la adhiere a mí.

¿Hay algún tipo de comida que usted coma que el ente disfrute? –¡El chocolate! [La cliente parece estar bastante sorprendida con el descubrimiento.]

¿Qué le sucede cuando usted come chocolate? –El comer chocolate le hace sentir calidez. ¿No es esto extraño?

¡No! –Y quiere que yo fume, porque eso le hace sentir calidez. Recuerdo que cada vez que tomo vino sientoexactamente el mismo dolor en la quijada.

¿Qué más quiere? –Nada más quiere sentir esa calidez y sentirse querido. Se siente como algo que no es parte de mí. Es algo que no me pertenece. Solamente está allí, como un bulto grande y negro, lleno de negatividad. Lo más cercano a lo que puedo describir es que parece una pasta gris, gelatinosa, aplastada, con motas y con brazos que succionan como un pulpo.

¿Qué toma de usted? –Calidez, o algo que tiene que ver con calidez. Pareciera que la succiona de mi cabeza, en donde la cabeza se conecta con la espina dorsal. Y se pega a mi espalda y mis brazos.

Caso 2.3 Hombre de cuarenta y un años, plomero.¿A qué se parece? –No quiero verlo.¿Usted no quiere verlo o él no quiere que usted lo vea? –Eso no quiere que yo lo vea.

¿Qué es lo que quiere? –Está acurrucado allí. Solamente quiere que lo dejen en paz, en la oscuridad. Tiene miedo. No quiere que le entre luz. Es como una masa gelatinosa oscura que se alimenta de la energía de mi cerebro. Solamente dice: “Vete, déjame en paz”. Pero esto es demasiado, francamente, ¡es MI cuerpo!

¿Existe algún tipo de alimentos que usted coma que el ente disfrute? –El chocolate.

¿Qué le pasa cuando usted come chocolate? –Se siente satisfecho. Duerme. No se siente como algo malévolo, nada más egoísta. No quiere que yo piense demasiado para que no lo despierte.

Caso 2.4 Mujer de treinta y dos años, ingeniero.¿Hay algún tipo de comida que el ente disfrute? –No, no parece estar interesado en la comida.¿Qué beneficio obtiene al estar en su espalda? –De alguna manera parece obtener algo de mis pensamientos. Cuando trabajo, mi actividad cerebral lo alimenta.

¿Cómo reacciona cuando se alimenta de sus pensamientos? –Lo hace sentir felicidad y excitación, como un perro cuando pones comida en su plato.

2.2 Confusión

Los entes casi siempre intentan crear cierta confusión interna, con la cual parecen obtener ciertos beneficios. La confusión se manifiesta de dos maneras distintas.

Primero, los entes tienden a fomentar cualquier cosa que vaya en contra de la claridad mental del cliente. Lo que éstos describen es como el ente busca provocarles deseos de comer en grandes cantidades o a alimentarse de comida chatarra, tomar otra copa de alcohol, o abusar de ciertas sustancias tóxicas, mantenerse despierto por más tiempo en lugar de irse a dormir, pasar tiempo en ambientes ruidosos y desorganizados, etc. Los entes le darán una cálida bienvenida a cualquier cosa que promueva poca claridad mental y favorezca confusión. De la misma manera, muchos clientes describen como su ente se siente ansioso o agitado, incluso amenazado o amenazante cuando quieren meditar o si el cliente se mantiene en quietud y silencio.

En segunda, los entes son expertos en camuflaje, haciendo que los clientes crean que ellos mismos quieren lo que el ente quiere. Esto se vuelve obvio cuando la presencia es identificada: los clientes de pronto tienen el sentimiento de que están siendo manipulados o engañados por algo externo.

Caso 2.5 Mujer de veinticinco años¿Hay algo como una presencia conectada a eso? -Sí, algo que está consciente. Como una voz que juzga todo el tiempo, haciendo comentarios de todo. Quiere echar a perderlo todo. Quiere hacerme sentir avergonzada, haciéndome sentir estúpida, diciéndome que me veo torpe. Pero es buena también.¿En qué sentido es buena? –Siempre está muy alerta. Ve las cosas como son. Intenta hacer que yo piense acerca de las cosas antes de hacerlas. Pero luego me hace pensar las cosas demasiado y acabo no haciendo nada. Y luego evita que hable con la gente. Siento como una barrera. Cuando hablo hace que mis palabras no sean entendidas. Es fuerte y débil. Es fuerte cuando quiere mantenerse a sí misma, pero intenta hacer que yo sea débil.

¿Y qué hay de bueno en todo esto? –…[¡Confusión!]

¿A dónde iría si le dejara? –¡No se iría! Definitivamente se siente como algo que no es parte de mí, pero ha tomado residencia dentro de mí. Dice que se ha convertido en una parte de mí, ya sea que me guste o no.

¿En realidad cree usted eso? –Sí… ¡No!

Caso 2.6 Hombre de treinta y ocho años, cocinero¿Qué es lo que la nube negra quiere? –Me hace sentir cansado todo el tiempo. Sólo quiero desplomarme y caer muerto. Y que me entierren. La nube estaría feliz si pudiera ser parte de la tierra. No quiere ser una persona.¿Quiere decir que usted quiere que lo entierren o que la nube quiere que la entierren? –Es lo que yo quiero. Es decir…. No, la nube quiere. O tal vez yo quiero porque la nube quiere. Hace que yo lo desee…
Caso 2.7 Mujer de treinta y seis años, escritora que esta explorando una presencia parecida a una bruja, ubicada en la región ilíaca izquierda.¿Qué es lo que quiere? –Quiere un lugar en donde vivir, en donde poder estar.¿Qué es lo que significa para ella el vivir? –La emoción de mover y voltear y revolver las cosas. Disfruta de las emociones fuertes.

¿Qué le pasa a ella cuando usted tiene emociones fuertes? –Se siente bien. Que está viva. Mis emociones la alimentan, vive de ellas.

¿Hay algún tipo de comida que ella disfute? Le encanta la comida picante. Esto me enferma. Le gusta comer mucha carme con especias y alimentos conservados en vinagre. Y le gusta que yo coma como cerdo porque entonces me siento pesada y sin deseos de hacer nada.

¿Y qué es lo que gana con esto? –Es feliz porque no me doy cuenta y tiene libertad total. Si estoy alerta y sé lo que estoy haciendo y lo que quiero hacer, entonces no termino sintiendo emociones fuertes. Pero si me siento torpe y perezosa, entonces rápidamente ella obtiene el control. Antes de que yo me de cuenta, me convierte en una madeja de emociones. Y no sólo siento mi vientre inflamado cuando como demasiado, también mis sentidos. Pierdo claridad. Cuando estoy en mis cinco sentidos, si siento que algo no está bien, puedo decir que no me interesa. Pero si me siento torpe y adormecida, no tengo la claridad suficiente para ver lo que viene y entonces ella toma posesión.

2.3 Los entes son un veneno para la voluntad

La confusión y falta de claridad también afectan la toma de decisiones y muchos clientes describen como el ente es un factor importante en el querer dejar las cosas para después. Los entes disfrutan jugando con sentimientos de culpabilidad y duda. Si pueden empujar a la persona a actuar irresponsablemente, obtienen como beneficio la consternación y enojo del cliente.

Caso 2.8 Hombre de veinticuatro años.–Le gustan los cigarros. Porque cada vez que quiero uno, surge un conflicto: ¿debería fumarme uno o no? Es como una ola de dudas que me debilita. Le da más poder sobre mí.
Caso 2.9 Hombre de cuarenta y siete años, vendedor de autos de segunda mano, con problemas de alcohol. Llegó tarde a la cita.–Cuando manejaba de camino para aca, Harry [el nombre que el cliente le dió al ente] de pronto me provocó un antojo irresistible de comida de la India, con muchas especias y condimentos. Yo sabía que tenía que venir a la cita pero el deseo fue más fuerte que yo. Tuve que detener el auto en un restaurante de comida india. Y mientras estaba ordenando, escuche que yo mismo pedía una botella de vino, y supe que era Harry. Después, en medio de la cena me di cuenta de que no podría tener una sesión hoy porque estaría borracho. Estaba muy enojado conmigo mismo pero no es la primera vez que esto ocurre.

2.4 A los entes no les gusta ser vistos

Es común que los entes reaccionen negativamente cuando son descubiertos y se les observa. Los clientes, al ver a sus entes por primera vez, dicen que ‘la cosa’ parece estar avergonzada, molesta, sentirse amenazada o verse amenazante. El ente por largo tiempo ha utilizado subterfugios para permanecer oculto y hace lo mejor para no ser visto. Si los entes fomentan la confusión y la falta de claridad es porque esto les facilita el pasar desapercibidos.

Caso 2.10 Mujer de treinta y un años, actriz¿Qué es lo que quiere? –Está muy asustado. No quiere sentir nada. Le asusta la gente. Usted le asusta. Quiere vivir en la oscuridad, permanecer desconocido. Quiere permanecer inconsciente. No quiere que nadie lo vea. Y me hace querer que nadie me vea a mí tampoco.Eso debe ser un problema para una actriz. –[Riendo:] Sí, ¡lo es! Quiere permanecer oculto y que yo me quede en un sótano oscuro, en donde pueda controlarme. Está sucio y no quiere estar solo. Quiere que yo esté como él, sucio. Le gusta que yo coma mucho, tome mucho alcohol y me acueste tarde.
Caso 2.11 Hombre de cincuenta y dos años, funcionario público.¿Cómo reacciona ‘la cosa’ cuando la vemos? –Siente odio. Dice que si usted no lo deja en paz, lo va a atacar y hacer que enferme y morirá.¿Eso es todo? –No. Lo seguirá aún después de muerto. Es feroz.

2.5 Beneficios secundarios y predisposiciones compartidas

A menudo durante el proceso de exploración, se vuelve obvio que cualquier problema o desorden que el ente haya creado deriva en ciertos beneficios para la persona. Estos beneficios varian de un cliente a otro, pero, es posible encontrar algunas concordancias.

 

El beneficio que con más frecuencia describen los clientes, es que el ente amplifica diferentes tipos de placeres sensuales. Como se ha visto antes, los entes desean ardientemente el disfrute sensual y las emociones fuertes obteniendo asi cierta estimulación. Esta estimulación hace eco en el cliente y se percibe como una exhaltación de ese difrute o de esa emoción. Tanto el disfrute del ente como aquel proveniente del ente se refuerzan mutuamente provocando que el comer chocolate o masturbarse se convierta en una experiencia intensa y adictiva. Esto provoca que algunos clientes perciban con cierta ambivalencia al ente. Lo reconocen como algo externo, un parásito creando todo tipo de problemas internos que los clientes no desean. Sin embargo, al mismo tiempo sienten cierto apego al disfrute que el ente favorece e intensifica.

Otro beneficio que se relaciona frecuentemente con los clientes es que el ente les hace compañía. Un número de clientes han descrito como el ente se acercó a ellos en un principio durante su niñez y en un momento en el que se sentían solos. La presencia entró y llenó ese vacío emocional. Es después de muchos años que se dan cuenta de los aspectos negativos como puede ser la disminución de energía y las emociones parasitarias.

Al explorar el fenómeno de los entes, es común que las mujeres reporten que la presencia ha satisfecho su necesidad de cuidar de alguien, de criarlo y protegerlo tanto física como emocionalmente (ver los Capítulos 6 y 7). En estos casos, parece que una subpersonalidad reacciona de manera subconsciente hacia el ente como si este último fuera un bebé.

En la mayoría de los casos de entes no es difícil encontrar algún tipo de similitud entre los deseos del ente y las predisposiciones del cliente. El ente y el cliente por lo general comparten ciertas inclinaciones emocionales, o una adicción, o cualquier otra característica. Cualquiera que sea el patrón, cuando se compara la naturaleza del ente con la sicología del cliente, tiene mucho sentido el ver que el primero acabó como el segundo.

Caso 2.12 Mujer de cuarenta y nueve años, agente de viajes.–Me muerde en el cuello… en medio de mi cuello. Tiene muchas patas que tienen ventosas.¿Qué parte de usted se beneficia de la presencia de esta cosa? –Me necesita para alimentarse. Eso me hace sentir útil.

¿Se siente bien alimentándolo? –No, no me siento bien. Pero me hace sentir que algo me quiere y necesita.

Caso 2.13 Mujer de treinta y tres años, maestra de música.–Vive en mi vientre y es el jefe. Yo no soy el jefe. Ese es el lugar de donde provienen las voces. No tengo control sobre eso. De pronto pasan cosas y no tengo control sobre ellas….y pienso que es Dios que me está castigando por haber hecho algo malo.¿A qué se parece? –Es como un bulto negro y grande. Tiene sus propias mañas, es el jefe. Hace que yo COMA. Me provoca un apetito feroz. Es una constante pelea entre los dos, pero yo soy débil. Es más fuerte que yo. Dice que me quiere castigar.

¿Qué parte de usted es la que gana beneficio de la presencia de esa cosa? –Es el jefe. Yo no quiero responsabilizarme. Quiero que alguien sea responsable de mí.

Caso 2.14 Mujer de treinta y seis años, diseñadora de modas.¿Qué está sintiendo? –Mmm… Puedo ver algo, pero es ridículo. Parece una vieja bruja. Un tipo de persona muy, pero muy vieja, vestida de negro. Está en la oscuridad, allí [indicando la región ilíca izquierda], pero le gustaría llegar a mi corazón.¿Y qué es lo que quiere? –Quiere llevarse algo. Debilita esa área de mi cuerpo. La oscurece. Vive adentro, en algún lugar. Me provoca enojo. Le gusta sentirse miserable, amargada.

¿Qué tipo de cosas disfruta?–No lo sé… Probablemente ciertos tipos de sexo. En realidad, mmm… creo que podría ser tipos de sexo poco convencionales. Le divierte. Son como sentimientos encontrados, porque a mí no me cae bien ella. Pero al mismo tiempo no me siento mal con el sexo poco común. Esto me confunde. Ella es algo pícara.

¿Algo? –¡Muy pícara!

¿Qué porcentaje de los deseos sexuales que usted tiene provienen de ella? –Probablemente 50%, 60%. No creo que sea un 100%. Me hace querer ver a gente… a gente que sé que no debería ver. Como este joven. Ella lo ha usado. Lo ha asustado. De hecho disfruta haciéndole jugarretas a muchos hombres. Y también los asusta.

¿Algunas veces usted la deja jugar en su imaginación? –Mmm… ¡Sí, por supuesto! Puede llegar a ser muy emocionante. Y cuando tengo relaciones sexuales, ella participa. Ella cambia su aspecto. Puede convertirse en una mujer muy bella. Con otra cara. Me vuelve atractiva y seductora.

¿Qué tipo de comida le gusta? –¡Esa parte de mí no come mucho! Le gusta el alcohol y la comida chatarra. A veces también le gusta la comida sofisticada. Si, creo que pueda llegar a ser bastante sofisticada.

¿Cómo reacciona ante sus hijos? –Me hace actuar de manera sexual cuando me relaciono con ellos. Mi hijo me tiene que poner un alto.

¿El ente disfrutaba cuando usted tenía cáncer uterino? –Sí, mucho. Es como si ella estuviera vengándose porque yo no estaba haciéndole caso. De hecho creo que me quiere engañar haciéndome pensar que yo la quiero mucho más de lo que la quiero. Me siento algo confundida…

2.6 Voces

Algunos entes les dan a los clientes la sensación de estar escuchando voces en sus cabezas. Al contrario de algunos clichés, esto no se aplica a todos los casos de entes. De acuerdo a reportes de clientes, sólo un pequeño porcentaje de los entes crean esas voces.

Caso 2.15 Mujer de cuarenta y cuatro años, escritora.–Me siento confundida. No se siente como mi confusión. Me causa mucha distracción.¿Qué es lo que quiere? –Quiere que haga cosas para él. Quiere que haga las cosas que a él le gustan, que no ha podido hacer. Es un viejo sentimiento: el ser manejada de cierta manera, el ser llevada en cierta dirección, no es lo que quiero para mí. Y me siento con una mezcla de lástima y de estar atada de manos.

¿Qué tipo de cosas quiere? –Quiere atención, éxito, elogios. Tiene tanta hambre de gloria. Se ve como un espectro encapuchado, gris y miserable. Y no parece que me pueda alejar de él. Es muy ambicioso, quiere ser famoso a gran escala. Pero no tiene la habilidad para lograrlo, no tiene las facultades necesarias. Pero dice que yo tengo el talento para lograrlo y que no lo estoy aprovechando y que está mal. Esto me hace sentir que tengo dirección. Es tan miserable y solitario. Siempre ha sido un marginado, siempre fuera, pero no porque así lo quisiera. Es porque no puede ingeniárselas con la gente o las situaciones. No sé de donde vino. Es algo que se fue incubando en mí porque supo que podría conmigo.

¿Qué beneficio obtiene usted de su presencia? –Cierto tipo de familiaridad. Estoy acostumbrada a él. El diálogo que mantenemos es algo que conozco bien. Y es reconfortante el saber que siempre está allí. Tenemos mutuos sentimientos de conmiseración, como compañeros de la misma tragedia.

¿Hay algun tipo de comida que usted coma que él disfrute? –Las cosas muy saladas. El jamón y carnes saladas, y cosas con sabores muy fuertes. ¡Necesita que lo alimenten con estos tipos de comidas! Nunca se llena. Siempre quiere más. Nunca jamás se está en paz.

–Me desquicia al punto en que ya no puedo escribir. Los deseos de escribir eran demasiado fuertes. Era como algo que manejaba mi vida. Ahora siento miedo de escribir. Es como si yo me hubiera dado cuenta de que lo estaba haciendo por las razones incorrectas. Cuando pienso en escribir algo ahora, mi mente se pone en un estado de completa ansiedad. El espectro me dice continuamente: “Tienes el talento, tienes que hacerlo”. Eso me detiene aún más. El espectro me dice: “Hazlo, hazlo.” Y luego: ” Ves, sabía que no podrías hacerlo.” Y es cuando se siente satisfecho.

2.7 El sentimiento de ser observado

Caso 2.16 –Mujer de diecinueve años, estudiante.–Me está observando todo el tiempo, haciendo comentarios de lo que hago. Cuando empiezo algo, me dice que no tengo oportunidad de tener éxito alguno. Y si tengo éxito, busca cualquier cantidad de razones por las cuales no es un éxito verdadero. Si fracaso, me dice que es normal porque soy fea y estúpida. La presencia nunca deja de hacerme sentir menos.¿Y que gana con eso? –Lo hace sentir feliz por alguna razón. Lo hace sentir pleno. Y siempre me está viendo. Me hace tomar consciencia de mis actos porque sé que siempre me está viendo, ya sea que coma, hable o me masturbe.

2.8 Muchos entes toman más fuerza cuando el cliente está a solas

En un cierto número de casos he escuchado a los clientes decir que el ente tiene mayor influencia sobre ellos cuando están a solas. Algunos entes esperan pacientemente a que el cliente esté a solas para hacerse sentir.

Caso 2.17 Hombre de cuarenta y un años.–En el momento en que la última persona se ha ido y estoy a solas en la casa, puedo sentir como se pone maniático. Me toma por sorpresa aún cuando no este pensando en eso. Solamente porque estoy a solas se emociona. Y me manda voces como: “¡Recuéstate, recuéstate!” Es como si jalara mis manos hacia mis genitales. El deseo sexual se convierte en algo urgente.

2.9 Desórdenes físicos

Caso 2.18 Mujer de cuarenta y ocho años, terapeuta. Unas cuantas horas después de ir con el estilista, empezó a tener un intenso dolor de cabeza que le duró ocho días. Después tuvo relaciones sexuales y la migraña regresó justo en el momento del orgasmo. Nada, desde la homeopatía hasta la morfina, parecía aliviar el dolor.¿Cómo se ve? –Es como un insecto grande, o como un cangrejo, en la parte izquierda de mi cráneo. De hecho parece tener patas encajándose en mi occipital y mis cejas.¿Qué es lo que está haciendo allí? –Se está alimentando. Tiene un pequeño tubo conectado al interior de mi cabeza y se alimenta como un piojo. Pero no esta chupando sangre sino algún tipo de energía. Se alimenta de mi ira y va creciendo conforme se va alimentando.

¿Qué es lo que quiere? – Está allí para producirme confusión. No me permite pensar con claridad. Entró cuando estaba en el salón de belleza, mientras el estilista cortaba mi cabello. La migraña sale del piojo como un veneno. Sale de su vientre. Parece que lo inyecta debajo de mi piel. Y el dolor se siente horrible.

Los dolores de cabeza del cliente cesaron una vez que el ente fue despejado.

Nos llevaría varios ensayos para agotar el tema de los desórdenes físicos y las enfermedades relacionadas con los entes. únicamente expondré algunos hechos simples que he observado en mis clientes.

No todos los entes crean problemas físicos o enfermedades, y sería poco realista el incriminarlos por cada una de éstas. Sin embargo, mientras un cliente se encuentra en un estado de percepción expandida durante el proceso de ISIS, cierto número de pacientes llegan a creer que su enfermedad o desorden físico es causado por el ente, como en el ejemplo anterior.

No parece existir una razón lógica del porque algunos entes causan enfermedades y desórdenes físicos mientras otros no.

En el caso de una enfermedad crónica, cuando un ente es identificado y se encuentra que es el responsable de la enfermedad, es común que el paciente reporte que el ente ha estado presente mucho antes de que la enfermedad apareciera. Primero creó un desorden funcional, que, con el paso de los años, se fue cristalizando en una enfermedad. Con frecuencia los clientes comentan que de haberse extraído el ente en un principio, la enfermedad posiblemente no hubiera surgido.

También he encontrado que cuando un ente causante de enfermedades es encontrado y extraído desde el principio, los resultados pueden ser espectaculares. No obstante, una vez que una enfermedad ha evolucionado, parece que la misma toma un impulso propio. Es entonces que la extracción por sí misma no es suficiente para sanar al cliente.

2.10 Estado latente

Muchos clientes cuando entran en el particular estado de ISIS, se dan cuenta de que el ente ha estado allí por años, o incluso décadas, en un estado de latencia. El ente ha estado inactivo, como una semilla esperando a florecer y convertirse en un ente.

Caso 2.19 Hombre de sesenta y dos años, ingeniero retirado. Un año antes tuvo una operación debido a un cáncer del colon sigmoideo. Cuando vino a la consulta, la enfermedad parecía haber regresado, provocándole fuertes dolores en la región del ilíaco izquierdo. Este hombre venía de un contexto estrictamente racional e intelectual, y recibió una gran sorpresa al descubrir que tenía un ente en sus entrañas.¿A qué se parece ‘la cosa’? –Está vivo y se mueve. Me sonríe. No es la cara de un ser humano.¿A qué se parece? –Está sonriendo, enseñando sus dientes, inmóvil frente a mí, no me deja tocarlo. No tiene cuerpo, solamente cara y dientes.

¿Es la primera vez que lo ve? –Sí, es la primera vez que me permito observarlo.

¿Cuál es la conexión con el dolor que usted tiene? –La cara está causando el dolor. Controla el hecho de que yo tenga o no dolores. Me está golpeando.

¿Hay algún alimento que usted coma que la cara dsfrute? –Le gustan los tomates y…. ¡los tomates, y los tomates!

¿Qué le pasa cuando usted come tomates? –Sonríe porque eso le da la oportunidad de golpearme. Ha estado dentro de mí mucho antes de que yo enfermara, pero la enfermedad le ha permitido salir. La cara no creó el cáncer pero se benefició del mismo. No hubiera podido expresarse de la misma manera sin el cáncer.3

Los entes y las líneas telúricas

En muchos casos he observado una conexión entre los entes y las nocivas líneas telúricas. Cuando una línea de este tipo está ubicada debajo de la cama de algún cliente que tiene un ente, esa parte del cuerpo en la que el cliente describe tener al ente, por lo general se ubica justo por donde cruza la línea cuando la persona se acuesta a dormir. Además, la gente con entes obscenos o violentos son aquellos que viven en casas repletas de las nocivas líneas telúricas.

Cuando un ente ha sido despejado, virtualmente nunca regresa. Sin embargo, en algunos casos poco comunes puede suceder que en las semanas o días después de haber hecho la extracción, otro ente invade la misma parte del cuerpo. Cuando esto sucede, uno debe de sospechar casi inmediatamente la existencia de líneas telúricas tóxicas en la casa del cliente.

2.12 Los entes son especialmente tenaces

Los entes no se irán a menos de que una técnica especial de extracción se aplique. Uno puede implementar cualquier tipo de sicoterapia, desde sicoanálisis hasta regresión, pero es extremadamente difícil que el ente desaparezca. Todos estos métodos de investigación sicológica pueden ayudar a que los clientes comprendan los por qués y cómos que llevaron al ente a alojarse, y les puede ayudar a vivir mejor. Sin embargo, cuando se trata de llegar al punto principal, el deshacerse del ente, en mi experiencia estos métodos han probado ser visiblemente inefectivos. Este descubrimiento no sólo se aplica a mi propia experiencia, ha sido comprobado por varios terapeutas vinculados a Clairvision School.

De entre cientos de casos de clientes que presentan algún síndrome similar a los presentados en este capítulo, puedo recordar sólo unos cuantos en los que el ente ha desaparecido por completo sin la debida extracción. Aún en estos casos, existe la duda de si un verdadero ente existió o fue más bien una creación mental del cliente.

Por otro lado, cuando una extracción es implementada como es debido, en casi todos los casos el ente desaparece inmediatamente y nunca regresa. Esto se aplica a todos los clientes y a todos los entes, aún cuando existen algunas restricciones acerca de quien es capaz de realizar las mismas. El proceso de extracción me da la impresión de ser una maniobra tanto delicada, como potencialmente peligrosa (para el cliente y el terapeuta). Por lo tanto, únicamente deberá ser realizada por personas con habilidades específicas. Esto se discutirá más adelante en el Capítulo 15.

No obstante, cuando un entista calificado realiza una extracción se obtienen excelentes resultados. Durante la extracción muchos clientes describen como ellos pueden ver al ente elevándose fuera de su cuerpo. Aún cuando no lo pueden ver, la mayoría obtienen el sentimiento de que ‘algo’ ha sido despejado de su cuerpo. Después de la extracción, los clientes ya no sienten la presencia del ente, y la mayoría de los síntomas relacionados con el mismo disminuyen o hasta desaparecen. Si habían voces relacionadas con el ente, éstas cesan de existir. La confusión mental se despeja gradualmente. Lo mismo sucede con la fatiga. Los clientes comentan tener más energía y entusiasmo. Los antojos no necesariamente desaparecen, pero pierden su calidad de urgentes.

¡Con esto no estoy sugiriendo que todos los problemas de los clientes se resuelven al extraer un ente! Algunos de los síntomas relacionados directamente con la presencia del mismo desaparecerán. Otros problemas sicológicos permanecerán después de la extracción. Aún cuando puede ser más fácil lidiar con estos, los clientes tendrán que hacerse responsables de sus propios asuntos.

2.13 Entes y subpersonalidades

Al considerar el tema de los entes, surge ciertas preguntas: ¿no será acaso que estos entes son sencillamente una parte de la sique de los clientes? ¿no será que en realidad son complejas, subpersonalidades o partes de la ‘sombra’ del cliente? Antes de continuar, quisiera señalar las razones por las que considero que este no es el caso.

El despejar entes representa solamente una fracción de mi ejercicio como terapeuta. Durante los últimos diez años de trabajo con clientes he aplicado una serie de métodos tanto sicoterapeúticos como de exploración sicológica, en particular la técnica ISIS. Esto implica, entre otras cosas, la amplia exploración de subpersonalidades y personajes. Mis estudios me han llevado a reconocer una diferencia fundamental entre una subpersonalidad y un ente: una subpersonalidad es generada por la persona. Es una parte de la sique del cliente que se ha ido formando con el paso de los años.

Por otro lado, un ente es algo que apareció de pronto. En muchos casos, los clientes pueden volver a experimentar el momento en que ‘la cosa’ hizo su entrada. Pueden ver como vino de fuera, se acercó y buscó la manera de entrar.

Una segunda razón de importancia es que cuando un ente es descubierto, los clientes lo pueden percibir de una manera muy diferente a como percibirían las subpersonalidades. En algunas fases del proceso de ISIS, los clientes pasan por una exploración detallada de las subpersonalidades. Ellos aprenden a identificarlas sistemáticamente y a observarlas en su vida diaria. Los clientes obtienen, de esta manera, cierta familiarización con la teoría y práctica de las supersonalidades. Al lidiar con entes, sin embargo, la experiencia es diferente. En particular, un ente lleva consigo un sentimiento más claro de ser algo separado, ajeno, más que de ser una subpersonalidad. Cuando se explora un ente, los clientes generalmente hacen comentarios como “No se siente como algo mío”, “Se siente ajeno a mí”, “Es un parásito”, “No ha estado allí siempre”, “Se ha alojado en mí, pero no me pertenece”. Además, las subpersonalidades son mucho más complicadas que los entes. Un ente usualmente es un bulto de energía y consciencia con patrones de comportamiento simples y predecibles. Hay excepciones a esta regla pero son poco frecuentes. Por otro lado, las subpersonalidades son partes mucho más complejas de la sique del cliente, con ramificaciones ligadas a sus estructuras mentales y emocionales. Aún más, los terapeutas que practican la técnica ISIS, han podido establecer una clara distinción entre la experiencia de un ente y aquella reflejada por las supersonalidades. Uno podría argumentar que éstas son experiencias subjetivas – pero en general así es el campo de la sicología.

En este proceso, un elemento esencial es que la extracción del ente da por terminado el trabajo con el mismo. Durante la misma, descrita en el Capítulo 15, los clientes ven a menudo como el ente es expulsado hacia afuera y llevado hacia la luz. Aún cuando no lo pueden ver, generalmente pueden sentir que ‘la cosa’ se eleva y se aleja. Después de esto no sienten ya más la presencia. En cuestión de días, el número de síntomas relacionados con la presencia, disminuyen significativamente o hasta desaparecen. De ese modo, en mi experiencia como terapeuta, el trabajo con entes ha demostrado ser una manera eficiente y rápida de mejorar la salud y bienestar de un número importante de clientes.

Por último, pero no de menos importancia, los entes pueden percibirse usando la clarividencia. Si alguien me pregunta por qué yo creo en los entes, mi respuesta sería muy simple: “¡Creo en ellos porque los puedo ver!” Así mismo, durante años, los estudiantes, clientes e instructores de Clairvision School han reportado cientos de casos en que los han percibido utilizando la clarividencia.

http://maestroviejo.wordpress.com/2012/08/31/entes-parasitos-del-cuerpo-energetico-escrito-por-samuel-sagan-2o-parte/

2 comentarios

Entes, Parásitos del Cuerpo Energético escrito por Samuel Sagan 1º parte

Ante la solicitud de algunos lectores para seguir con este emocionante tema de las entidades parasitarias voy a recoger en el blog la obra de Samuel Sagan que describe perfectamente estos casos.

Acerca de Samuel Sagan…

 

Nacido en París el 18 de julio de 1957 a la 1:27 PM, Samuel Sagan comenzó a practicar meditación cuando todavía era un adolescente.

Esta temprana pasión por la meditación lo llevó a estudiar medicina en la Facultad de Medicina de París y Sánscrito en la Universidad Censier Sorbonne Nouvelle.
Al principio Samuel Sagan enfocó sus estudios médicos hacia la neurocirugía y la psiquiatría, pero pronto se sintió desengañado con la práctica de la medicina convencional. Después de completar su grado como médico (M.D.) él estudió bajo la tutela de un maestro Taoísta, obteniendo grados en acupuntura y homeopatía y practicó medicina en Francia con un enfoque en las terapias alternativas y la sanación.

Después de varios viajes a la India, escribió una tésis para obtener un Doctorado en Medicina con el tema de los chakras y los cuerpos sutiles de la tradición hindú. Por haber realizado este trabajo tan importante, apoyado en las traducciones originales del sánscrito, él no solo obtuvo el título de Doctor de Medicina sino también una medalla de plata (el segundo honor más alto que una tésis en medicina puede recibir en Francia), y el título como ‘ganador de la facultad’. Fue elegido para pertenecer a la Sociedad de Historia y Medicina Francesa. También completó una Maestría de Ciencias Sagradas y un Doctorado de Divinidad de la Iglesia Gnóstica Internacional.

A principios de los 80s, estaba tan impresionado con los resultados obtenidos a través de la terapia de regresión que hizo de ésta su principal modalidad terapeútica al trabajar con pacientes. En un periodo de quince años esto lo llevo a desarrollar la técnica ISIS de regresión somática, así como técnicas de desarrollo de la visión espiritual.

De 1983 a 1987, él detuvo todas sus actividades para practicar meditación de tiempo completo.

Sintiendo la necesidad de establecer un centro en donde los buscadores genuinos pudiera recibir unverdadero entrenamiento en meditación –¡con técnicas que trabajan!– Samuel Sagan eligió emigrar a Australia. En 1987 llegó a Sydney, en donde fundó Clairvision School. Se convirtió en ciudadano australiano en 1989.

Desde entonces, la vida de Samuel Sagan ha estado dedicada a la enseñanza de la meditación y de las técnicas de regresión somática y visión interior. Ha entrenado a cientos de terapeutas de vidas pasadas, enseñado las técnicas para despertar la visión del tercer ojo a miles de personas, y facilitado más de 2,000 conferencias y pláticas, las cuales suman más de 5 millones de palabras.

Samuel Sagan es autor de quince libros. Algunos de los cuales son manuales, tales como Un Lenguaje para Mapear la ConcienciaCómo Despertar el Tercer OjoRegresión, Terapias de Vidas Pasadas para Ser Libre Aquí y Ahora. También ha escrito novelas, usando el formato de cuento para transmitir enseñanzas acerca de la meditación: Sleeper Awaken!The Return of the Flying Dragon

Existen más de 200,000 libros impresos. Las obras de Samuel Sagan han sido traducidas al francés, español, alemán, portugués, italiano, serbio, eslovenio, ruso, croata, húngaro y polaco.

Entes, Parásitos del Cuerpo Energético

INTRODUCCION

La palabra ‘ente’ se refiere a seres no–físicos, presencias que se adhieren a los seres humanos y actúan como parásitos, creando de esta manera diferentes problemas emocionales, mentales y físicos que van desde desórdenes alimenticios y emociones incontrolables hasta las más severas enfermedades.

El tema es tanto nuevo como viejo. Viejo porque en todas las tradiciones y folklores de la tierra, es posible encontrar referencias a espíritus y seres no–físicos que pueden interferir con los seres humanos. Así, el Ayurveda, la medicina tradicional de la India, está dividida en ocho secciones, una de las cuales está completamente dedicada al estudio de los bhūtas, o entes, su influencia en la salud física y mental, y las maneras de deshacerse de ellos. Esto posiciona a los bhūt –vidyā, o ‘ciencia de los entes’, en el mismo nivel que la cirugía o la ginecología. Si observamos la medicina tradicional china, encontraremos que en la acupuntura, de entre 361 puntos de los 14 meridianos principales, 17 incluyen la palabra Kuei (espíritu desencarnado) como parte de su nombre primario o secundario.

Al mismo tiempo, en el occidente, el tema de los entes puede considerarse como algo bastante nuevo, ya que rara vez se ha estudiado el tema con seriedad. Aún cuando los entes parecen jugar un papel importante en cierto número de desórdenes mentales y físicos, menores y mayores, no es posible encontrar una manera sistemática de lidiar con ellos en ninguna de las formas de terapia utilizada en la actualidad. El número de terapeutas calificados que son capaces de tratar con los entes de manera adecuada es prácticamente nula.

El propósito de este trabajo es el de presentar ciertos hechos básicos relacionados con los entes y analizar sus mecanismos, motivaciones y funcionamiento. En el transcurso de los años, he anotado palabra por palabra lo que mis clientes me han dicho cuando se ponen en contacto con los entes y los exploran. Debe enfatizarse que dentro de estos clientes estan incluídas personas de todas las edades, desde adolescentes hasta personas en sus ochentas, y con distintas ocupaciones, desde amas de casa y estudiantes hasta políticos, prostitutas y monjas católicas. Quizá la única cosa que común que estas personas tenían era que ninguna de ellas tenía ni la más mínima noción acerca de los entes y sus mecanismos. Más aún, yo nunca les dije al principio de la sesión que yo consideraba que tenían un ente. Les permitía descubrirlo por sí mismos a través de la técnica ISIS (cuyos principales premisas se delinean más abajo). Sin embargo al analizar el material contenido en cientos de casos y observaciones relacionadas, surgió un patrón coherente con respecto a lo que los entes quieren, cómo interfieren con sus anfitriones, y por qué y cómo los invaden. Me sorprendió la precisión, la riqueza del detalle y la consistencia con la que los clientes describían a sus entes.

Más que cualquier otra cosa es este patrón, o ‘síndrome del ente’, lo que me gustaría compartir con el lector. En los primeros dos capítulos presentaré ‘los hechos’ con las palabras que los mismos clientes utilizaron al descubrir y explorar sus entes.

Los capítulos 3, 4 y 5 describen un patrón que busca explicar lo que la mayoría de los entes son, en dónde se originan y el ‘por qué y cómo’ de su comportamiento.

Los capítulos 6 y 7 están dedicados al extremadamente importante tema de la influencia de los entes en los campos del embarazo y ginecología. He encontrado que los abortos y mispartos son algunas de las situaciones de alto riesgo cuando se trata de atrapar a un ente, y el exponer cierta información básica del tema les puede ayudar a las mujeres a prevenir muchos problemas.

El capítulo 8 describe las principales circunstancias en las que es posible atrapar a un ente. El capítulo 9 presenta un inventario de las principales categorías de seres que se comportan como entes.

En los capítulos 10, 11 y 12 se describen cierto número de mecanismos secundarios relacionados a los entes, particularmente los cordones de energía que unen a los padres e hijos, creando así relaciones con patrones distorsionados.

El capítulo 13 discute el tema de posesión y presenta algunas observaciones relacionadas con los ‘entes extraordinarios’. Sin embargo, debemos aclarar que al tratar con clientes que tienen entes, he encontrado que los clichés relativos al exorcismo y posesión son irrelevantes, desafortunados y contraproducentes cuando se trata de encontrar un acercamiento funcional al fenómeno. Es el momento de que el público se enfrente al tema de los entes de una manera racional, en lugar de ser influenciados negativamente por el folklor que este tema conlleva. El propósito de este libro es el de quitarle el drama y misticismo al tema al observar a los entes desde el punto de vista de la experiencia y los mecanismos, más que desde perspectivas religiosas y con matices emocionales.

En los capítulos 14 y 15, se ofrecen indicaciones acerca del procedimiento que se usa para explorar y remover a los entes en Clairvision School. Cierto número de restricciones y posibles peligros relacionados con el proceso de despejo se tratará con detalle.

Una de las observaciones que he hecho en años recientes es que cada vez más personas pueden percibir a los entes. De esta manera me parece que en las próximas decadas el tema que se trata en este libro será reelevante para un creciente número de terapeutas y buscadores espirituales.


Entes, Parásitos del Cuerpo Energético

CAPITULO 1

LOS HECHOS

1.1 ISIS

A lo largo de este libro se hará referencia a ISIS, una poderosa técnica utilizada en la exploración interior. El propósito de ISIS es el de desarrollar esa visión interior que permite observar las raíces de los bloqueos emocionales y de ciertas disposiciones sicológicas. Es a través de esta técnica que se exploran y liberan las causas de aquellos comportamientos condicionados, lo que resulta en la obtención de elevados niveles de claridad y espontaneidad.

La técnica ISIS se basa en tres principios básicos: Interacción, Espacio Interior y Sondeo.

    • Interacción-Se practica entre dos personas. El cliente se recuesta con los ojos cerrados mientras el facilitador, o ‘conector’, es decir, la persona que hace la conexión toma asiento cerca del cliente. La interacción entre la energía del cliente y del facilitador es parte esencial del proceso; especialmente cuando el facilitador le hace preguntas determinadas al cliente, fomentando la revelación de importantes patrones en la sique.
    • Espacio Interior-A través de un particular método de activación del centro de energía ubicado entre las cejas, los clientes perciben el espacio interior de la conciencia. Esto les permite ponerse en contacto con cierta luz o espacio púrpura, resultando en una apertura de la percepción por medio de la cual es posible discernir ciertas energías de tipo emocional.
  • Sondeo-La intención general de la técnica es ubicar el origen de las emociones y energías que se encuentran al sondear el espacio interior.

En inglés, las iniciales de ésta técnica se unen para formar el nombre de la diosa egipcia Isis.

Los detalles de como se lleva a cabo la técnica ISIS han sido ampliamente descritos en otros documentos.1 Sin embargo, debo hacer énfasis en que el proceso no involucra ningún tipo de hipnosis, sugestión, visualización creativa, imaginación guiada o afirmaciones positivas. En cambio, se les motiva a los clientes a que vean esas imágenes internas sin intentar modificar nada de lo que ven. Además, los clientes permanecen completamente conscientes durante la sesión. De esta manera, debido a la expansión que se produce, los clientes pueden percibir cierto número de movimientos y energías internas que no habrían podido discernir con anterioridad.

1.2 Los hechos

En los primeros dos capítulos presentaré los hechos – observaciones hechas por los clientes mientras descubren a un ente a través de la técnica ISIS. Debo hacer énfasis en el hecho de que nunca le diría a una persona que tiene un ente. A través de las técnicas de Clairvision School se respeta el libre albedrío de los clientes y se les permite– lo mismo que a los estudiantes– que participen tan activamente como les sea posible en los procesos de sanación y autotransformación. Por lo tanto durante ISIS, el especialista o ‘conector’ no dirá que existe un ente antes de que los clientes lo hayan percibido por su cuenta.

1.3 Presencia

En la mayoría de los casos, los clientes perciben cierta presencia adherida a su cuerpo. En otras palabras, perciben una conciencia autónoma, añadida a la suya y a la vez, distinta de la misma. Esta conciencia opera dentro o alrededor de ellos.

Generalmente los clientes no están conscientes de esta presencia antes de pasar por el proceso de exploración. Sin embargo, una vez identificada a través de ISIS, la presencia por lo general se siente como algo con lo que están familiarizados. De pronto se percatan de que, a nivel subconsciente, ya sabían de su existencia.

Un cierto porcentaje de clientes sabían de la presencia mucho antes de pasar por el proceso de ISIS, pero no se sentían seguros de poder hablar de esto con amigos o terapeutas por miedo a ser etiquetados como dementes, o simplemente porque les parecía algo extraño que no pertenecía a conceptos que la mente consideraría normales.

1.4 Estado de separación

En casi todos los casos, los clientes perciben a la presencia como algo aparte, separado de ellos. Pueden sentir su propia presencia más una extra que está adherida y es distinta a la suya. Ellos la describen como: “algo ajeno”, “no me pertenece”, “no es parte de mí”, “es un parásito”, “ha estado conmigo siempre”, “se me pegó en cierto momento de mi vida” (aunque haya sido hace mucho tiempo), “me fue agregada, añadida”, “se siente raro, mal”, “no debería de estar allí”.

Caso 1.1 Mujer de treinta y dos años, secretaria.

¿Qué es lo que percibe? -Es algo rojo y está enojado. Es como si hubiera tomado posesión de mí. Es algo con lo que he luchado toda mi vida. Me inspira odio. Es como enajenación, pero no del cuerpo. Tal vez es mi lado oscuro. Aunque en realidad no siento que sea yo.

¿Cuándo lo sintió por primera vez? –De hecho, ahora. Pero siempre he sabido que está allí. [El cliente está llorando, tiene los puños apretados.] Siento que por su influencia sería capaz de matar a alguien, y no estoy bromeando. Llena mi cuerpo de odio, es destrucción total. 2

Como veremos a lo largo de este capítulo, el cliente describe estas presencias foráneas como algo que tiene deseos, emociones y pensamientos propios. Las presencias se perciben como algo que tiene una existencia independiente, aún cuando de muchas formas interfiera con la sicología y funciones vitales del cliente.

1.5 Aspecto, ubicación y tamaño

En la mayoría de los casos, los clientes identifican una forma asociada con la presencia. Estas formas varían y pueden ir desde simples sombras de formas humanas hasta formas monstruosas y grotescas. Aún cuando los clientes no siempre lo verbalizan claramente, pueden percibir a la forma como el vehículo de la presencia, así como nuestro cuerpo físico puede considerarse como el vehículo de nuestra conciencia.

La forma generalmente se identifica por primera vez a través de ISIS. Después durante las actividades diarias, la mayoría de los clientes continuan percibiendo la presencia. Cuando se les pregunta si la presencia ya estaba adherida a su cuerpo antes de verla durante el proceso ISIS, los clientes invariablemente responden “sí”, pero que no le habían puesto atención o que sólo lo sabían a nivel subconsciente.

La identificación de la forma en que la presencia se muestra es gradual. Por ejemplo, puede darse el caso de que al principio de una sesión el cliente sólo perciba una nube borrosa y, gradualmente, pueda percibir más y más detalles, hasta que la forma completa se hace visible. Una vez identificada, la forma permanece casi del mismo tamaño a lo largo del proceso de exploración hasta que es despejada. Sin embargo, el tamaño puede variar ligeramente. Especialmente, algunas emociones o tipos de comidas tienden a ocasionar que crezca temporalmente.

En la mayoría de los casos, los clientes describen estas formas como algo que está dentro de su cuerpo o directamente pegado a ellos. Por ejemplo, adherido a su espalda o sentado en la parte superior de sus cabeza. Generalmente la presencia se ubica en algún lugar específico del cuerpo. La ubicación más comúnmente identificada, tanto por hombres como por mujeres, es el área del ilíaco izquierdo. También sucede con frecuencia que las mujeres identifican áreas en o alrededor de la vagina, útero y ovarios. El por qué de esto se discute en el Capítulo 6. Por el momento, enfoquémonos en los hechos presentados por los clientes.

Los entes pueden ubicarse en prácticamente cualquier parte del cuerpo, pero las extremidades son poco comunes comparadas con el torso y la cabeza. Algo importante que se ha visto a menudo, es que no parecen moverse mucho dentro del cuerpo del cliente. Algunas veces el cliente relata que ‘la cosa’ se mueve ligeramente dentro de su propio espacio, pero no es usual que cambie de área por completo. Los entes aparecen como algo fijo y testarudo, sin la menor disposición a dejar su lugar, y sin responder a cualquier intento de desalojo.

El tamaño de los entes varía, desde medio centímetro hasta dos metros, según lo descrito por los clientes. No obstante, en la mayoría de los casos, su tamaño es menor a 50 centímetros.

1.6 Agotando la energía vital del cliente

En casi todos los casos, los clientes reportan que ‘la cosa’ está reduciendo drásticamente su energía, tomándola de su fuerza vital. Esto es bastante usual, como se notará a lo largo del libro.

Caso 1.2 Mujer de cuarenta y tres años, azafata

¿Cómo se ve la presencia? –Tiene patas con ventosas en las orillas. Las dos patas delanteras están alrededor de mi cuello. Es grande. Cubre mi espalda, hasta la mitad. Se alimenta de la base de mi cerebro. Toma mi energía vital, pero no todo el tiempo; sólo a veces cuando está hambriento. Cuando succiona mi energía, me produce confusión. Los pensamientos me dan vueltas y vueltas sin sentido. Me muerde la cabeza y me produce dolores.

 

¿Lo siente como parte de usted o como algo ajeno? –No, lo siento como algo ajeno a mí.

Caso 1.3 Mujer de veintinueve años, ama de casa. Sufría de fatiga, depresión y falta de motivación sin tener ninguna razón en particular. Al principio de la sesión de ISIS, el cliente pudo percibir una sombra en la región ilíaca izquierda.

¿Hay alguna emoción relacionada con la presencia? –Solamente se siente como algo muerto. Frío. En realidad no hay nada. Nada más quiere que lo dejen sólo.

¿Por qué? –Le gusta la oscuridad. Como en una cueva. Le gusta permanecer inmóvil y que las cosas le lleguen.

¿Qué tan grande es? –Quiere decir, la cosa negra…[El cliente indica un área que va desde la mitad del muslo hasta el pecho, del lado izquierdo de su cuerpo.]

¿Lo había visto antes? -No.

¿Qué es lo que quiere? -Solamente quiere estar allí. Toma pequeñas porciones de mi energía. Succiona energía todo el tiempo. Sólo pedacitos. Sólo lo necesario.

¿Es posible que disfrute de algunas comidas que usted consume? –Queso y tomates. Pan.

¿Qué le sucede a la presencia cuando usted come estos alimentos? –Se fortalece. Y mi energía se debilita.

De sus emociones¿hay alguna en particular que el ente disfrute? –Negatividad. Es como un patrón de negatividad. Como tener una vida vacía. Depresión. Mi esposo le atrae. Mi esposo lo alimenta. Lo fortalece.

Al poco tiempo después de identificar la presencia, la mayoría de los clientes tienden a percibirla como un parásito. Para poder describirlo utilizan expresiones como “Me debilita”, “Vive de mi energía”, “Toma fuerza de mi energía vital”, “Succiona mi energía”, “Toma mi vida (o mi calidez)”, “Se alimenta de mí”, “Soy su sistema de soporte de vida”. Generalmente relacionan a la presencia con síntomas de fatiga, vacío, depresión y falta de motivación.

1.7 Antojos

En la mayoría de los casos los clientes reportan que al comer ciertos alimentos, la presencia reacciona. Además, la presencia puede crear antojos o deseos compulsivos hacia cierto tipo de alimentos.

La sustancia más comúnmente mencionada es el azúcar. Cuando se les pregunta a los clientes “¿Es posible que ‘la cosa’ disfrute de ciertas comidas?”, más de la mitad de las personas contestan inmediatamente “azúcar”, “cosas dulces” o “chocolate”.

Otros tipos de alimentos mencionados comúnmente son aquellos que producen pesadez, los pasteles y el pan blanco (con levadura), frituras y comidas grasosas, queso, y comida chatarra en general. En otros casos prefieren las carnes y la comida picante y sazonada o alimentos salados. No es inusual que se mencione la carne al mismo tiempo que las comidas muy sazonadas o picantes. Se ha observado un patrón en el cual los entes que producen antojos de carne, se sienten más atraídos a los condimentos, el vino y el alcohol, que a los pasteles y alimentos dulces, y frecuentemente se asocian con tendencias agresivas y enojo.

Sorprendentemente, hay un tipo de verdura que a menudo reportan los clientes dentro de los antojos producidos por los entes – los tomates.

Deberemos recalcar que en cuanto los clientes han identificado la presencia durante una sesión, ellos encuentran que es fácil responder a la pregunta: “¿Es posible que ‘la cosa’ disfrute de ciertos tipos de comida? “La respuesta del cliente tiende a indicar que los antojos son una de las características más evidentes relacionadas con los entes. No todas las presencias producen antojos, pero la mayoría lo hace; y cuando los producen, los antojos son muy fáciles de identificar.

Caso 1.4 Mujer de treinta y siete años, productora de cine.

¿A qué se parece? –Es como una piedra en mi plexo solar. Es bastante viejo. No le gusta dar, y no olvida.

¿Es posible que disfrute de algunas comidas que usted consume? –Le gusta comer carne y comida picante, como chiles rojos y vino tinto. Todo es rojo: vino tinto, carne roja, chiles rojos, pimientos rojos, tomates… ¡qué extraño! Es muy agresiva. Tiene dientes afilados. Le gusta estar conmigo porque la protejo. La hago sentir bien, confortable. Es como un chupón.

Al lidiar con un ente, el acercamiento de Clairvision consiste en dedicar una o más sesiones a identificar la presencia. Esta es la primera parte del proceso. Después, los clientes pasan por la segunda fase, durante la cual observan a la presencia en sus actividades diarias, para poder descubrir cuáles son las interferencias que causa. Durante esta fase de observación, la que dura dos o más semanas, los clientes tienen la oportunidad de estudiar los mecanismos de los deseos y antojos. Algo común es que, cuando surge un antojo, parece haber un impulso que viene de la presencia. Los antojos comienzan con la presencia y le son insidiosamente comunicados al cliente. Cuando los clientes no están conscientes y se olvidan de la presencia, el antojo se percibe como cualquier otro antojo. Sin embargo, si se enfocan en el asunto y observan a la presencia contínuamente, los mismos antojos parecen venir directamente de la presencia. Los clientes generalmente llegan a la conclusión de que por años, la presencia ha superimpuesto sus propios impulsos en la conciencia de los clientes, aún cuando hubiesen estado inconscientes de los mecanismos hasta ese momento.

Otro hecho importante que los clientes han reportado en repetidas ocasiones, es que cuando ceden ante un anotojo que viene de la presencia y comen cierta comida en particular, la presencia toma más fuerza. Los clientes describen este efecto en más o menos los mismos términos: “El ente crece” (o se fortalece), “Tiene más poder sobre mí”, “Me puede influenciar más”, “Pierde los estribos”, y otras frases similares.

Debe enfatizarse que aún si la mayoría de los entes generan antojos, ¡no tiene absolutamente ningún sentido el preocuparse de si ha atrapado un ente cada vez que tiene un antojo! Así como un dolor de cabeza no indica algún tumor cerebral, sería absurdo considerar que cualquier síntoma mencionado en este capítulo puede ser indicador de que usted tiene un ente.

1.8 Otros tipos de antojos

Además del azúcar y otros alimentos, los clientes también reportan que la presencia es responsable de crear antojos de café, tabaco, alcohol y algunos tipos de drogas. Solamente una pequeña fracción de los clientes con entes que he tenido, hablan acerca de deseos específicos hacia los narcóticos o el alcohol. Esto probablemente se debe a que la mayoría de la gente que he tratado se siente inclinada a hacer algún trabajo de autotransformación y han adoptado estilos de vida más saludables que el promedio de la población. La experiencia me ha llevado a creer que si el mismo proceso se llevara a cabo con un grupo de alcohólicos y drogadictos, probablemente encontraría un elevado número de entes. Sin embargo, ¡con esto no estoy sugiriendo que todas las adicciones sean provocadas por entes! Una actitud que culpe a los entes por todos los problemas humanos sería tan infantil como una basada en la completa negación de la experiencia.

Si los antojos tienen que ver con alimentos o con sustancias tóxicas, ¿cómo se diferencían los antojos que estan ligados a un ente de aquellos que son más comunes? Los antojos provocados por entes tienen más sentido de urgencia y rigidez que los otros. Pueden llevar a los clientes a hacer comentarios tales como: “No lo siento como si fuera algo que proviene de mío”, o “No se siente como un antojo que viene de mí o que yo quiero comer”. Una vez que los clientes han identificado la presencia, pueden percibir los antojos como algo que viene directamente del ente. Después de haber hecho la identificación, ellos pueden diferenciar entre los antojos, deseos y apegos que vienen de ellos mismos con los que son provocados por la presencia. Esto requiere del poder de discernimiento y vigilancia, ya que los entes son astutos y saben como disfrazar sus necesidades para pasar desapercibidos y así provocar que los clientes interpreten esos antojos y deseos como propios.

En muchos casos, los antojos ligados a un ente pueden desaparecer o por lo menos disminuir significativamente después de que el proceso de extracción se ha llevado a cabo.

Caso 1.5 Mujer de veinte años, estudiante.

¿Qué está sintiendo? –Puedo sentir movimiento, como un animal inquieto en mi plexo solar.

¿Qué tipo de animal? –Un mono pequeño de color rojo. Está adentro.

¿Qué está haciendo allí? –Saltando, moviéndose…

¿Qué es lo que quiere? –Está nervioso. Quiere salir.

¿Ha estado allí por mucho tiempo? –¡Si, definitivamente! Estoy segura de que estaba allí cuando yo era niña. Hay un sentimiento de estrangulamiento. Es muy pequeño: dos o tres pulgadas.

¿Qué tipo de comida le gusta que usted coma?–Me pone nerviosa, por lo que acabo tomando sedantes. Quiere salir. Le gusta cuando tomo sedantes y todo tipo de drogas.

¿Había visto al mono con anterioridad? –No. Aunque el sentimiento es muy familiar. Le gusta el café. Yo tomo mucho café. Le gusta ir a cafeterías con mucha gente y música; le gusta la agitación extrema. Después le gusta ir a otro lugar, y después a otro más…No se siente como algo peligroso, se siente más bien mañoso. En casa me hace tomar mucho café, escuchar música con el volúmen muy alto y que invite a mucha gente. Si no puedo hacer eso, me hace entrar en pánico. Odia cuando medito. Y si medito, se vuelve como una espiral blanca que gira.

¿Le gusta hablar? –No, pero a mí sí. Me hace hablar todo el día y sentirme inquieta en el trabajo. Le gusta el café– bastante. Cuando conocí a mi primer novio, puedo recordar este sentimiento nuevo, estar girando, intranquila e inquieta, e incómoda… llevándome a entrar en pánico. Mi padre no hacía mucho que había muerto. Eso no pudo haber estado allí antes, porque yo era demasiado seria: no existía la posibilidad. Después de la muerte de mi padre, de pronto cambié.

¿Se sentía feliz de que usted tuviera novio? –Nunca está feliz. Siempre está inquieto. Está como en una burbuja, golpeando los bordes. Quiere salir, o quiere atención– es muy travieso. Cuando empecé a tomar drogas [cocaína] se puso peor. Se puso mucho más grande y estaba fuera de control [mostrando toda el área del pecho y abdomen con sus manos].

¿Podría haber una parte en usted que obtiene cierto beneficio de la presencia del mono? –La parte de mí que es sociable. Actúa desde mi lado oscuro y mi frivolidad. Logro mucho gracias a él. Puedo apresurarme, ver a mucha gente, y mantenerme despierta durante la noche. No puedo leer, pero puedo hablar, hablar, hablar… Y puedo empezar a hablarle a un extraño que esta simplemente sentado en la mesa de al lado. Una parte de mi disfruta esto. Pero algunas veces es tan irresistible que tengo que correr lejos de las clases en la universidad y prender un cigarro. Le encanta King’s Cross [la zona roja de Sydney], se alimenta de esa energía cuando camino y hablo con la gente.

¿Cómo reacciona cuando usted tiene relaciones sexuales? –Retrocede. Si no conozco a la persona o si hay más de una persona, o mucho alcohol, entonces lo disfruta. Pero si es alguien que me importe, me provoca una sensación de pánico y me impide hacer el amor. Puedo ver cuando entró en mí. Era un momento… un momento triste. Hace mucho. Mi padre murió mientras yo estaba en la escuela. Estaba corriendo cuando sentí que moría. Yo tenía trece años. Mi hermano y mi tío me recogieron. Y el mono rojo saltó dentro de mí en los momentos de pánico que siguieron. Mi padre tomaba muchas drogas.

–Ahora el mono está muy enojado. Le odia. Quiere golpearle la mano. Hace que mi cuerpo se sienta rígido y quiere que lo empuje lejos de mí. No quiere que yo este aqu?. Cada vez me quiere convencer de que no venga a las sesiones.

1.9 Los entes se sienten atraídos a las emociones intensas

Como hemos visto, los clientes describen como el ente crea antojos de azúcar, comida chatarra o sustancias tóxicas, y además disfruta del placer que acompaña a estos antojos. De la misma manera, la mayoría de los clientes relatan como el ente se fortalece cuando experimentan cualquier forma de disfrute sensual, o emociones fuertes como el enojo, abatimiento, frustración, o cualquier forma de dolor emocional, melancolía, tristeza y depresión.

Caso 1.6 Hombre de treinta y nueve años, funcionario público.

–La cosa ésta siempre gana. Ya sea que fume un cigarro y disfrute del tabaco, o que no fume y disfrute de mi frustración.

Más que ser un tipo de emoción, es la intensidad de la emoción lo que parece alimentar al ente. En cuanto al grado de disfrute sexual, algunos entes se sienten particularmente atraídos por el sexo, empujando al cliente a tener experiencias o compañeros múltiples. Otros parecen sentirse amenazados por el acto sexual y parecen no poder lidiar con la cercanía y el amor. El patrón común es que los entes parecen sentirse atraídos al sexo y no al amor, como se expresó en el caso 1.5 que habla del mono rojo.

Caso 1.7 Mujer de veinticuatro años, enfermera.

¿Qué está sintiendo? –Puedo sentir algo en mi pecho y mi abdomen. Parece como un hombre mayor, como un esqueleto. Puedo sentir su caja torácica superimpuesta a la mía. También puedo sentir los huesos de su cadera.

¿Qué es lo que quiere? –Me parece que quiere que yo sea su amante. Le gusto porque estoy joven. Le gusta mi fuerza y mi energía. Y le gusta disfrazar las cosas. Intenta hacer que me enfoque en mi cuerpo, particularmente en mis caderas. Me hace caminar de cierta manera, para hacerme recordar mis caderas de una manera sexual.

¿Qué obtiene de esto? –Lo hace sentir vivo. Y le gusta este clima [la primavera en Sydney] porque es más sensual. Me hace enfocarme en el clima. Hay cierto hombre en donde trabajo… el esqueleto intenta manipularme para que tenga sexo con él. Cada vez que quiero hablar con ese hombre, cambia mi voz para hacerla más atractiva. Y después, en la tarde me manda escenas mentales eróticas conmigo y este hombre. Quiere que me acerque a este hombre. Quiere que este hombre me toque. Si el esqueleto lograra que yo tuviera sexo con ese hombre, se sentiría emocionado. También tomaría más poder sobre mí. Tiene puesta su mente en eso, y si llegara a tener éxito, lograría reforzar su ego. Y así adquiriría más poder gracias a la energía sexual. Quiere sexo vaginal y anal. Le daría la posibilidad de extenderse en todo mi cuerpo. Antes de que tuviera a mi primer novio, me hacia sentir insegura de mí misma. Me hacía recordar mi cuerpo. Y después me sentía culpable y eso le daba poder sobre mí. Cuando tenía quince años tuve mi primer novio. Puedo ver como el esqueleto ya estaba allí cuando yo estaba haciendo el amor, disfrutándolo mucho. Recuerdo una noche en la que tenía cinco o seis años. Yo soñaba mucho con destrucción y tuve un orgasmo y me desperté. Era el esqueleto que me hizo tener un orgasmo. El esqueleto estaba acostado en mi cuerpo, y el sueño fue tan poderoso que el esqueleto tuvo un orgasmo.

Caso 1.8 Mujer de treinta y tres años, encargada en una tienda.

¿Cómo se ve ‘la cosa’? –Es amorfa, con extensiones que terminan en algo parecido a puntas. Es café oscura. Se ubica desde mis caderas hasta mi hombro, de lado derecho. De ahí toma mi energía vital [indicando el área alrededor del ombligo]. Cuando tengo miedo, puede tomar más energía. El temor me debilita, y eso le gusta. Eso le facilita el que se fortalezca. Quiere crecer hasta apoderarse de mí. Si yo tuviera un accidente, si yo estuviera muerta, se apoderaría de mí. Me podría controlar, causando daño.

Como veremos más adelante, es común que los entes sientan un fuerte apego a cierto tipo de antojos o deseos.

http://www.clairvision.org/espanol/entes-parasitos-del-cuerpo-energetico.html

http://maestroviejo.wordpress.com/2012/08/30/entes-parasitos-del-cuerpo-energetico-escrito-por-samuel-sagan-1o-parte/#more-57326

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